Investigación por el crimen de Diego Fernández Lima suma nuevos allanamientos

Gendarmería Nacional allanó la vivienda de Cristian Graf, imputado en la causa por el presunto homicidio simple de Diego Fernández Lima, el adolescente cuyos restos fueron hallados 41 años después en un chalet del barrio porteño de Coghlan. El procedimiento se realizó este lunes en una casa ubicada sobre la avenida Congreso al 3700, en la Ciudad de Buenos Aires.
Según informó la defensa de Graf, a cargo del abogado Martín Díaz, del operativo participaron cuatro efectivos de Gendarmería, dos peritos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y dos asistentes del fiscal Martín López Perrando. Durante varias horas, entre las 10 y las 13, los especialistas recorrieron el inmueble en busca de indicios que pudieran aportar nuevos elementos a la investigación.
Los agentes utilizaron un georadar en distintos sectores de la vivienda con el objetivo de detectar posibles restos óseos o elementos enterrados. Sin embargo, de acuerdo con lo señalado por el defensor ante la prensa, el procedimiento concluyó sin resultados positivos: no se hallaron rastros ni pruebas vinculadas al hecho que se investiga.
La causa tuvo un giro reciente luego de que se revocara el sobreseimiento de Graf por los delitos de supresión de evidencia y encubrimiento. Tras esa decisión, la fiscalía decidió recaratular el expediente como homicidio simple, figura contemplada en el artículo 79 del Código Penal. La nueva calificación implica un cambio en el enfoque de la pesquisa, que ahora se centra en determinar responsabilidades directas en la muerte del adolescente.
Un caso reabierto 41 años después
El fiscal López Perrando solicitó el allanamiento con el objetivo de intentar dar con los restos óseos faltantes de Diego Fernández Lima, así como con material no biológico de interés y el arma que habría sido utilizada para cometer el crimen. El pedido fue elevado al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 56, con asiento en la Ciudad de Buenos Aires.
En declaraciones públicas, el abogado defensor Martín Díaz sostuvo que, a su criterio, en el caso opera la prescripción de la acción penal y cuestionó el cambio de calificación. “Como esos delitos no se pudieron demostrar, ahora el fiscal intenta llevar esto por el lado del homicidio, en el cual a todas luces opera la prescripción”, afirmó, al tiempo que remarcó que su asistido niega las acusaciones.
Diego Fernández Lima tenía 16 años cuando fue visto por última vez el 26 de julio de 1984, en Coghlan. Aquel día regresó del colegio, almorzó en su casa y le pidió dinero a su madre para viajar en colectivo. Desde entonces, nada se supo de él. En ese momento, la desaparición fue caratulada como “fuga de hogar”, una clasificación que hoy la defensa de la víctima considera parte de la deuda del Estado con la familia.
Cuatro décadas después, el caso volvió a ocupar la agenda pública cuando se encontraron sus restos óseos y pertenencias en el patio de un chalet del mismo barrio, propiedad que años después sería alquilada por el músico Gustavo Cerati entre 2001 y 2003. El hallazgo reabrió interrogantes sobre lo ocurrido en 1984 y empujó a la Justicia a revisar la investigación original, en busca de explicaciones y eventuales responsables.
Con el resultado negativo del allanamiento en la casa de Graf, la causa sigue en etapa de investigación. La fiscalía deberá ahora evaluar los pasos a seguir, mientras la familia de Fernández Lima aguarda que, después de más de 40 años, el sistema judicial pueda ofrecer una respuesta definitiva sobre lo que ocurrió con el joven y quiénes fueron los responsables.

