Sergio Romero falleció el pasado sábado en el Hospital San Felipe, momentos después de ser hallado agonizante en la zona sur tras recibir varias puñaladas. También su sobrino había sido encontrado gravemente herido a pocas cuadras del lugar del hecho. Por la agresión fue detenido Jonatan Arcel. Los familiares de las víctimas negaron las versiones de un encuentro fortuito y aseguraron que Arcel se reunió con ellos y los engañó para matarlos.

De la redacción de EL NORTE
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Sergio Ariel Romero falleció en la madrugada del pasado sábado en el Hospital San Felipe. Había sido herido momentos antes en calle Pombo al 200, en la zona sur, supuestamente durante una gresca. También fue apuñalado su sobrino, de 28 años, quien, tras un llamado al 911, fue encontrado por la policía en grave estado en calle Pastor Omar de Felipe al 200, a pocas cuadras del lugar del primer hallazgo. Por los hechos fue detenido Jonatan Arcel, de 39 años. Las informaciones iniciales daban cuenta de que se habría tratado de una pelea por cuestiones de vieja data.
En un primer momento, allegados del agresor habían indicado que el encuentro entre los protagonistas se había producido de manera circunstancial cuando este regresaba de comer un asado con amigos. Habían manifestado que el acusado se encontró en la calle con Romero y su sobrino, quienes le habían robado sus herramientas de trabajo un tiempo atrás y que, tras haberlos denunciado, lo amenazaban.
Familiares de las víctimas, en diálogo con EL NORTE, dieron una versión diferente acerca de las circunstancias en las que se desató la tragedia. Conforme a lo relatado, Sergio Ariel Romero y su sobrino, Agustín Godoy, se encontraban reunidos en la casa de un amigo. Un rato después, se unió al grupo Jonatan Arcel. En determinado momento, este le pidió a Godoy que lo acompañara al kiosco a comprar cerveza, pero el muchacho se negó porque desconfiaba de él, ya que los había “escrachado” en redes acusándolos de un robo. Ante la negativa, Romero se ofreció a ir con él y se fueron juntos. Según lo relatado, momentos después Arcel regresó solo (ya lo había apuñalado). Entonces Agustín salió preocupado a la calle a buscar a su tío. Unas cuadras más adelante, el agresor lo alcanzó, se bajó de la moto y lo atacó por la espalda. “No se encontraron de casualidad, los fue a buscar, los engañó para poder atacarlos. No es cierto que Sergio y Agustín lo habían amenazado, ni celular tenían; y con respecto al robo, nunca hubo pruebas. Creemos que Arcel tenía todo planeado; hay testigos y videos que pueden probar esto que decimos. Nosotros estamos tranquilos porque la Fiscalía tiene todas las pruebas recolectadas y sabemos que se va a hacer justicia”, concluyeron los familiares de las víctimas.
La investigación
Consultado por EL NORTE, el fiscal Jorge Leveratto, a cargo de la investigación, explicó que “de la prueba de la investigación surge que el imputado y las víctimas estuvieron consumiendo alcohol momentos previos al hecho en un domicilio del barrio Los Provincianos”. “En determinado momento en el que Romero y Arcel van a buscar otra bebida alcohólica en la moto del imputado, se produce una diferencia entre ambos. Se bajan de la moto (estas secuencias están captadas por las cámaras) y deviene el homicidio sobre calle Pombo 128. En ese lugar, Romero es atacado con nueve puñaladas penetrantes con un arma blanca tipo daga. La víctima es trasladada al hospital, donde termina falleciendo. Después de esto, Arcel regresa en moto al barrio Los Provincianos y lo busca al sobrino de Godoy. Cuando lo encuentra, se baja del rodado, lo corre y le asesta cuatro puñaladas, dos por la espalda y dos frontales. En ese momento, interceden vecinos y auxilian a Godoy, quien finalmente es trasladado en ambulancia al hospital con lesiones graves, donde se encuentra en recuperación”, detalló el fiscal.

Respecto de los otros indicios analizados, informó que “no hay acometimiento recíproco en ninguno de los dos casos. El imputado no tiene lesiones. No hay acometimiento ni riña; hay una discusión y una persona termina fallecida”, explicó el fiscal Jorge Leveratto.
“Hasta el momento no hay argumentada por parte de la defensa ninguna causa de justificación, como podría ser emoción violenta o legítima defensa que, en principio, no prosperaría porque la prueba es bastante clara. La versión de que Arcel venía en la moto y se encuentra con ellos no es lo que surge del expediente”, concluyó.
Sergio Ariel Romero falleció el sábado en el Hospital San Felipe. Había sido herido momentos antes, alrededor de la 1.30, en la zona sur de la ciudad. Las primeras versiones indicaban que habría sido producto de una pelea por cuestiones de vieja data. Romero había sido asistido en estado desesperante por un móvil del SAME que lo trasladó hasta el hospital local, donde, a pesar de los esfuerzos, no lograron salvar su vida, ya que la víctima murió unos minutos después de su ingreso.
El hecho se conoció luego de que se identificara al presunto autor del ataque a través de las cámaras de seguridad. La policía lo detuvo en la calle Subiza al 1300. Durante la medida, además, secuestraron una motocicleta marca Gilera, modelo Smash 110 cc, en la que el acusado se movilizaba al momento del hecho. También incautaron el arma blanca que habría sido utilizada durante la agresión.
Mientras se desarrollaban las primeras actuaciones, un llamado al 911 alertó de la existencia de otra persona herida en Omar de Felipe al 200, en el barrio Los Provincianos, que estaría vinculada al mismo episodio. En el lugar, hallaron a Agustín Godoy, de 28 años, gravemente herido. Inmediatamente lo trasladaron al hospital local. Había sufrido perforación de pulmón. Los médicos constataron lesiones en el tórax, la espalda y el pómulo compatibles con un ataque con arma blanca. Según los últimos informes, ya estaría fuera de peligro y se recupera favorablemente.

