La nicoleña Carla Domínguez llevó el tango argentino a Marruecos con un nuevo festival internacional

Carla Domínguez, bailarina oriunda de San Nicolás, encabezó junto a Jesús Taborda la primera edición de la Casa Tango Cup & Festival en Casablanca. El proyecto cuenta con apoyo de la Embajada Argentina en Marruecos y apunta a consolidarse como un punto de encuentro internacional del tango en África.

La nicoleña Carla Domínguez se convirtió en una de las impulsoras de un proyecto que busca abrirle nuevas fronteras al tango argentino. Desde Casablanca, en Marruecos, la artista lanzó la primera edición del Casa Tango Cup & Festival, un evento que apunta a consolidarse como un torneo internacional y un espacio de expansión cultural para el género en el continente africano.

En diálogo con EL NORTE, Domínguez contó cómo surgió la iniciativa y remarcó que el objetivo no fue únicamente realizar una gira o brindar clases, sino construir una propuesta de largo plazo. “La verdad es que nunca imaginé que el tango me iba a llevar hasta un lugar como Marruecos. Pero de alguna manera, siempre sentí que el tango todavía tenía muchos territorios por descubrir, y eso fue lo que nos impulsó”, expresó.

La bailarina explicó que el proyecto nació junto a Jesús Taborda, con quien decidió apostar a una experiencia diferente. “Con Jesús tomamos una decisión que no es tan habitual: no venir solo a hacer una gira o dar algunas clases, sino intentar construir algo más profundo, más a largo plazo. Así nació la primera edición de la Casa Tango Cup & Festival en Casablanca. Es un proyecto que recién empieza, casi como una ‘beta’, pero con la idea clara de que pueda crecer y convertirse en un torneo internacional en esta región”, señaló.

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Según detalló la nicoleña, la intención principal fue abrir un nuevo escenario para el tango en un país donde el género todavía se encuentra en una etapa inicial de desarrollo. “Lo que más nos motivó fue justamente eso: abrir un nuevo mapa para el tango. Sentíamos que había un espacio por explorar, una posibilidad real de sembrar algo donde todavía no estaba tan presente”, afirmó.

El festival se organizó junto al Casablanca Tango Club y contó además con el respaldo de la Embajada de Argentina en Marruecos. Para Domínguez, ese acompañamiento institucional resulta clave en el crecimiento del proyecto. “Estamos trabajando junto al Casablanca Tango Club y también con el apoyo de la Embajada de Argentina en Marruecos, lo cual para nosotros es muy importante, porque entendemos el tango también como una forma de conexión cultural, casi una especie de puente entre países”, sostuvo.

La artista destacó además que el evento comenzó a generar vínculos y posibilidades de desarrollo futuro entre ambos países. “La presencia del embajador de Argentina y del consejo de turismo abrió conversaciones muy interesantes. Incluso se mencionó la posibilidad de que se lance un vuelo directo entre Casablanca y Buenos Aires, lo cual sería algo increíble”, reveló.

El sueño de un circuito internacional

A partir de esas conversaciones, la organización ya piensa en nuevas metas para las próximas ediciones. “Ya estamos soñando en grande: dentro de nuestros planes está que en la próxima edición el premio principal pueda ser justamente ese: un viaje directo Casablanca–Buenos Aires”, indicó.

En esta primera edición, el premio mayor consistió en un pase completo para la International City Cup de Shanghái, en China. “Fue muy importante porque conecta a los bailarines de esta región con el circuito internacional”, explicó.

Domínguez también remarcó el impacto cultural que el tango comenzó a tener en Marruecos. “Lo que más me sorprende —y me emociona— es el contexto. Acá hay muchas personas que están descubriendo el tango por primera vez. En Marruecos, Argentina suele estar muy asociada al fútbol, pero de a poco el tango empieza a abrir otra puerta, más emocional, más íntima”, manifestó.

Un festival en un palacio emblemático de Marruecos

La nicoleña contó además que uno de los logros más importantes de esta primera experiencia fue conseguir una sede emblemática para el festival. Destacó que, gracias a Samia Eddamanhoury, su conexión con el tango en Marruecos, lograron acceder al palacio “Mechouar”, un espacio emblemático y muy representativo del país.

Para Domínguez, la experiencia trasciende lo artístico y se convierte en una forma de intercambio cultural. “No es solo venir a mostrar lo que hacemos, sino poder transmitir nuestra cultura en un lugar donde todo está por construirse. Casablanca, en ese sentido, se vuelve como un laboratorio vivo, donde el tango deja de ser algo conocido para convertirse en descubrimiento”, expresó.

Finalmente, aseguró que la intención es consolidar el festival como una referencia internacional en el continente africano. “Siento que esta primera edición es solo el comienzo. Tenemos la ambición de que en los próximos años se transforme en un punto de encuentro internacional para el tango en África”, concluyó.

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