Los salarios vuelven a perder contra los gastos fijos y crece la dificultad para llegar a fin de mes

Diferentes consultoras privadas advirtieron que el ingreso disponible de los argentinos cayó por cuarto mes consecutivo. El aumento de tarifas, expensas y servicios básicos volvió a ubicarse por encima de la inflación y profundizó el deterioro del poder adquisitivo.

El deterioro del poder adquisitivo volvió a quedar expuesto durante febrero y marzo, en un escenario marcado por la caída del ingreso disponible y el fuerte incremento de los gastos fijos. Distintas consultoras privadas coincidieron en que los salarios y jubilaciones no lograron compensar el peso creciente de tarifas, servicios y alimentos, una situación que volvió a golpear con mayor fuerza a los sectores de menores ingresos.

Según publicó Infobae a partir de informes elaborados por las consultoras Equilibra y Empiria, el ingreso real registrado cayó en febrero por cuarto mes consecutivo. En paralelo, los gastos fijos crecieron por encima de la inflación y redujeron aún más la capacidad de consumo de millones de hogares.

Equilibra indicó que el ingreso disponible registrado retrocedió 0,6% mensual y 2,8% interanual durante febrero. Además, quedó 11% por debajo del promedio observado entre enero y septiembre de 2023, antes del cambio de gobierno.

La caída alcanzó a todos los sectores, aunque con distinta intensidad. Los jubilados que perciben haberes por encima de la mínima y los asalariados privados formales registraron bajas más moderadas, de 0,4% y 0,5% respectivamente. En cambio, quienes cobran la jubilación mínima y los empleados públicos sufrieron una reducción de 0,9% mensual.

En la comparación interanual, el deterioro fue todavía más marcado. Las jubilaciones mínimas acumularon una pérdida de 7,4%, mientras que los salarios públicos registraron una caída de 5,6%.

El retroceso ocurrió en un contexto donde la inflación oficial de febrero fue de 2,9%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, pero los gastos fijos avanzaron 4,4%, muy por encima del índice general de precios.

Tarifas, expensas y servicios: los rubros que más presionan sobre el bolsillo

La consultora Empiria también advirtió sobre un deterioro sostenido del ingreso disponible. Su informe señaló que en febrero la caída real mensual fue de 2,1%, mientras que el nivel actual se ubicó 5,4% por debajo del registrado en 2023.

El análisis mostró diferencias según el nivel socioeconómico. Entre los sectores de mayores ingresos, la baja del ingreso disponible fue de 1,6%, mientras que en los hogares de menores recursos alcanzó el 2,7%.

En ese marco, los gastos fijos aparecieron como uno de los factores centrales del deterioro económico cotidiano. Empiria detalló que durante febrero crecieron 3,5%, impulsados principalmente por las subas de 8,9% en electricidad y gas, además de un incremento de 4,5% en expensas.

La leve baja de 0,3% en alquileres apenas logró amortiguar el impacto general. De acuerdo con el informe, los gastos fijos representaron en febrero cerca del 24% de los ingresos familiares, casi ocho puntos porcentuales más que a fines de 2023.

El deterioro también quedó reflejado en los salarios registrados. La caída promedio fue de 1,1%, aunque el comportamiento varió según el sector. Los salarios privados formales retrocedieron 1,3%, mientras que los públicos bajaron 0,6%.

En el caso de los trabajadores estatales nacionales, la pérdida resultó todavía más pronunciada. Según Empiria, los ingresos de ese segmento quedaron 38% por debajo de los niveles de noviembre de 2023.

La inflación tampoco impactó de manera uniforme. Los hogares con menores ingresos enfrentaron en febrero una inflación de 3,3%, mientras que el 10% más rico registró una suba de 2,9%.

Los hogares más pobres sienten con mayor fuerza el aumento de alimentos y vivienda

Las diferencias se explicaron principalmente por el peso que tienen los alimentos y la vivienda dentro de cada canasta de consumo. Los hogares más vulnerables destinan una porción mucho mayor de sus ingresos a esos rubros, justamente los que más aumentaron durante febrero.

El informe de Empiria indicó que la vivienda subió 6,8%, mientras que los alimentos aumentaron 3,3%. En los hogares de menores ingresos, la vivienda representa cerca del 18% del gasto total y los alimentos alrededor del 32%.

En cambio, para los sectores de mayores ingresos, esos porcentajes son considerablemente menores. La vivienda equivale al 12% del gasto y los alimentos al 16%.

Esa diferencia profundizó la pérdida de poder adquisitivo entre los sectores más bajos y amplió la desigualdad en el impacto inflacionario.

De acuerdo con lo informado por Infobae, las proyecciones para marzo tampoco mostraron señales de alivio. Equilibra anticipó que los ingresos reales continuaron en descenso debido a que los gastos fijos volvieron a crecer por encima de la inflación.

Durante marzo, el Índice de Precios al Consumidor avanzó 3,4%, mientras que los gastos fijos aumentaron 5,1%.

El economista de Analytica, Claudio Caprarulo, sostuvo que la recomposición tarifaria era necesaria para ordenar las cuentas públicas, aunque remarcó que ahora el desafío pasa por la recuperación salarial. “El eje tiene que estar en el salario y su necesaria recomposición para disminuir el peso de los costos fijos hasta un nivel más sostenible”, afirmó.

En la misma línea, el director de C&T Asesores Económicos, Camilo Tiscornia, señaló que el aumento de los servicios públicos redujo de manera significativa el ingreso disponible, aunque consideró que parte de esas correcciones eran inevitables por el atraso tarifario acumulado en años anteriores.

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