Caso Dalmasso: el jury destituyó a tres fiscales y la querella busca que el crimen no prescriba.

El histórico expediente por el crimen de Nora Dalmasso tuvo en las últimas horas un giro de alto impacto institucional: el jury de enjuiciamiento resolvió destituir a los fiscales Javier Di Santo, Luis Pizarro y Daniel Miralles, a quienes consideró responsables de mal desempeño y negligencia grave en la investigación. La decisión reavivó la expectativa de que el caso no termine impune a casi dos décadas del femicidio ocurrido en Río Cuarto.
Mientras el entorno de la víctima y las partes acusadoras intentan asimilar el resultado del proceso disciplinario, la pelea se concentra ahora en un punto clave: evitar que la causa prescriba y lograr que el único imputado actualmente, Roberto Bárzola, llegue finalmente a juicio oral.
La abogada de la querella, Mariángeles Mussolini –representante de Facundo Macarrón–, destacó en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas que el fallo del jury fue el resultado de “mucho tiempo y un proceso muy duro, pero con el norte de tener justicia por Nora”. Según remarcó, el objetivo central es que el expediente avance sobre bases firmes y que se revisen las decisiones que beneficiaron al imputado.
Un expediente marcado por idas y vueltas judiciales
El futuro de la causa está hoy en manos del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ), que deberá resolver si el expediente prescribió o si todavía puede avanzar hacia el juzgamiento de Bárzola. El máximo tribunal provincial analiza recursos presentados por las querellas y por el Ministerio Público Fiscal, que cuestionaron el cierre del caso decidido por la Cámara del Crimen N.º 2 de Río Cuarto.
A partir de esa resolución, Bárzola –quien trabajaba como lustrador de pisos en la casa de Dalmasso al momento del hecho– había sido sobreseído. Esa situación procesal fue apelada con el argumento de que subsistían elementos de prueba suficientes como para sostener la acusación y abrir la instancia de debate oral.
La imputación y la prueba clave de ADN
El avance más reciente se dio con la actuación del actual fiscal, Pablo Jávega, quien en diciembre de 2024 imputó formalmente a Bárzola por el presunto delito de abuso sexual con acceso carnal seguido de muerte. La calificación lo ubica en el centro de la sospecha por un femicidio agravado, delito que prevé penas de prisión perpetua.
La imputación se apoyó especialmente en peritajes genéticos que determinaron que el ADN hallado en la bata de la víctima y en la zona de la ingle correspondía a Bárzola. Para las querellas, ese dato es determinante y refuerza la hipótesis de un ataque sexual violento dentro de la vivienda de Dalmasso, en el barrio Villa Golf de Río Cuarto.
“Estamos con esperanza y siguiendo esta búsqueda de justicia efectiva por Nora. Es nuestro norte”, resumió Mussolini, al describir el ánimo de los familiares tras la destitución de los fiscales. El fallo disciplinario se interpreta, en ese marco, como un mensaje político y judicial sobre la necesidad de corregir las fallas de una investigación cuestionada durante años.
Una causa emblemática para la Justicia cordobesa
El expediente Dalmasso se convirtió con el correr del tiempo en uno de los casos criminales más emblemáticos de Córdoba, por la prolongación de la investigación, la exposición mediática y los sucesivos cambios de hipótesis. La destitución de tres fiscales en simultáneo, por negligencia grave, suma un capítulo inédito y reabre el debate sobre el funcionamiento del sistema judicial provincial.
De cara a los próximos meses, la atención estará puesta en lo que resuelva el TSJ. Si los jueces consideran que la causa no prescribió, la expectativa de la familia y de las acusaciones privadas es que se avance con celeridad hacia el juicio de Roberto Bárzola. Caso contrario, el expediente podría engrosar la lista de crímenes impunes, algo que las querellas aseguran que seguirán intentando evitar por todas las vías legales disponibles.

