Jury en Córdoba: cómo actuó cada fiscal en el crimen de Nora Dalmasso

NewsITe
El jury de enjuiciamiento de la provincia de Córdoba resolvió destituir a los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro por “negligencia grave y mal desempeño” en la investigación del crimen de Nora Dalmasso, ocurrido en noviembre de 2006 en el country Villa Golf de Río Cuarto. A casi dos décadas del femicidio que conmocionó al país, la causa se encuentra hoy prescripta y sin responsables condenados.
El fallo del jurado entendió que ninguno de los tres funcionarios actuó con la diligencia exigida en una causa de semejante gravedad y repercusión pública. A lo largo de estos años, la investigación avanzó en distintas direcciones, con imputaciones controvertidas y sin que se lograra reconstruir de manera firme qué ocurrió la noche en que fue asesinada Dalmasso.
El rol de Javier Di Santo en los primeros años de la causa
Javier Di Santo estuvo al frente del expediente entre 2007 y 2015. Durante su gestión ordenó la detención e imputación del pintor Gastón Zárate, apodado “El Perejil”, señalándolo como el presunto autor del crimen. La acusación contra Zárate fue fuertemente cuestionada y terminó cayendo por falta de pruebas sólidas.
Di Santo también avanzó en la imputación de Facundo Macarrón, hijo de la víctima, bajo la hipótesis de un homicidio vinculado a conflictos familiares. Aquella línea investigativa tampoco prosperó en los tribunales. Pese a las críticas, el funcionario defendió su actuación ante el jury y sostuvo que no incurrió en mal desempeño.
“No hubo mal desempeño porque va en contramano de todo lo que se ha evaluado en el expediente. Es de total falsedad sostener que no se investigó a Roberto Bárzola (actual acusado)”, argumentó Di Santo frente al jurado de enjuiciamiento.
Daniel Miralles y la polémica hipótesis contra el viudo
El fiscal Daniel Miralles tomó la causa en febrero de 2016. Un mes después imputó a Marcelo Macarrón, viudo de Nora, como presunto autor material del homicidio. Según su hipótesis, Macarrón habría viajado desde Punta del Este, Uruguay –donde participaba de un torneo de golf– hasta Córdoba para matar a su esposa y luego regresar al país vecino en cuestión de horas.
La teoría, fuertemente discutida en el ámbito judicial por sus dificultades fácticas y probatorias, llevó a que Miralles fuera apartado del expediente en 2017. En el juicio político, el fiscal rechazó de plano los cuestionamientos y aseguró haber actuado con profesionalismo y sin desinterés sobre el caso.
“Jamás obré de manera negligente ni con mal desempeño, ni en esta causa ni en otras. Siempre fui diligente, le di curso a la causa, nunca me manifesté despreocupado. Mi actuación fue correcta, razonable y lógica”, sostuvo Miralles ante el jury.
La gestión de Luis Pizarro y el juicio a Marcelo Macarrón
El tercer fiscal destituido, Luis Pizarro, asumió la investigación en septiembre de 2017. Bajo su conducción se consolidó la hipótesis del “homicidio por encargo”, que apuntaba a que Marcelo Macarrón habría gestionado la contratación de terceros para asesinar a su esposa.
En base a esa teoría, Macarrón llegó a juicio en 2021. Sin embargo, el proceso culminó con su sobreseimiento, sin que se lograra demostrar la responsabilidad penal del viudo ni de otras personas acusadas. El desenlace profundizó las críticas hacia la labor del Ministerio Público en una causa que ya cargaba con años de idas y vueltas.
Un caso emblemático que quedó impune
La destitución de Di Santo, Miralles y Pizarro expone las falencias estructurales del sistema de investigación penal en Córdoba y reabre el debate sobre el control y la responsabilidad de los fiscales en causas complejas. El crimen de Nora Dalmasso, que marcó a fuego a Río Cuarto y tuvo amplia cobertura nacional, se suma así a la lista de expedientes emblemáticos que terminan sin condena.
Con la prescripción ya consumada, las posibilidades de avanzar sobre nuevos sospechosos quedaron prácticamente cerradas. El jury, sin embargo, buscó fijar un mensaje institucional al sancionar a quienes consideró responsables del fracaso investigativo, en un intento de recuperar confianza en la Justicia cordobesa tras casi veinte años sin respuestas para la familia Dalmasso.

