Vecinos de Defensores de Victoria denunciaron abandono y reclamaron respuestas por inseguridad y asentamientos

Habitantes del barrio reclamaron respuestas urgentes al Municipio de Ramallo luego de escuchar entre cinco y diez detonaciones cerca del humedal. También advirtieron por asentamientos precarios, falta de prevención, presencia de una jauría y años de reclamos sin soluciones de fondo.

La preocupación y el malestar crecieron en el barrio Defensores de Victoria, conocido como La Isoca, luego de una nueva noche marcada por detonaciones, operativo policial y tensión entre los vecinos. A través de un comunicado público dirigido al intendente municipal y distintas áreas del gobierno local, habitantes del sector denunciaron una situación de inseguridad “insostenible” y cuestionaron la falta de respuestas concretas por parte del Municipio de Ramallo.

El hecho que volvió a encender la alarma ocurrió durante la noche del martes, alrededor de las 23:50, cuando vecinos aseguraron haber escuchado entre cinco y diez detonaciones en inmediaciones del humedal. Tras el episodio, personal policial realizó un rastrillaje en la zona, escenario que —según remarcan los frentistas— se repite desde hace tiempo sin soluciones de fondo.

“Las reuniones quedaron solo en promesas”, expresaron vecinos del barrio, quienes sostienen que desde hace años presentan reclamos vinculados a seguridad, infraestructura y control territorial, pero sin obtener respuestas efectivas. En el documento recuerdan encuentros mantenidos tanto con el intendente municipal como con funcionarios del área de Seguridad, donde —afirman— expusieron la gravedad de la situación que atraviesa el sector.

El comunicado también pone el foco en los asentamientos precarios instalados en cercanías del humedal. Los vecinos sostienen que muchas de esas viviendas carecen de servicios esenciales como agua potable y cloacas, generando no solo un problema social y habitacional, sino también un riesgo sanitario y de seguridad.

En ese marco, cuestionaron la ausencia de políticas municipales sostenidas para abordar la problemática. “El Estado aparece después de cada episodio, pero nunca hay prevención ni medidas permanentes”, señalaron algunos frentistas consultados, quienes aseguran convivir diariamente con hechos delictivos, circulación sospechosa y situaciones de violencia.

Otro de los puntos denunciados es la presencia de una jauría de más de 20 perros abandonados en la zona del Paseo de los Olivos y el humedal. Según indicaron, los animales ya provocaron ataques a mascotas y hasta la muerte de una potranca, además de generar temor constante entre quienes transitan por el lugar.

Los vecinos reclaman una intervención urgente de Bromatología y Zoonosis, además de mayor presencia policial permanente en el barrio. También exigen acciones concretas desde Desarrollo Social y Vivienda para dar una respuesta habitacional a las personas que viven en condiciones precarias en el sector.

El malestar apunta directamente a la gestión municipal, a la que acusan de actuar con demora frente a problemas que llevan años acumulándose. “No queremos esperar a que ocurra una tragedia para que alguien tome decisiones”, advirtieron.

Mientras tanto, en La Isoca aseguran que la sensación de abandono crece día tras día. Los reclamos ya no solo pasan por la inseguridad, sino también por la ausencia de políticas integrales que permitan recuperar la tranquilidad y mejorar las condiciones de vida de uno de los barrios más postergados de Ramallo.

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