Caputo lanza un “super RIGI” para atraer grandes inversiones

Un nuevo esquema fiscal para industrializar recursos naturales

Luis Caputo anuncia el nuevo super RIGI en conferencia de prensa

NewsITe

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la creación de un nuevo régimen de incentivos a las grandes inversiones, denominado informalmente “super RIGI”, con el que el Gobierno busca impulsar la industrialización de los recursos naturales y atraer proyectos productivos de gran escala a la Argentina.

[p_ad]

El anuncio se realizó en la Casa Rosada, durante una conferencia de prensa encabezada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y de la que también participó la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. Caputo sostuvo que la iniciativa apunta a sectores que hoy casi no tienen presencia industrial en el país, pero que se consideran estratégicos para los próximos años.

“Argentina será una potencia minera en algunos años”, afirmó el ministro, y destacó que el objetivo no es sólo extraer materias primas, sino promover actividades de refinamiento, laminado y manufactura asociadas a esa producción. En ese marco, mencionó como ejemplo la industria del cobre, que podría expandirse en toda la cadena de valor si se generan reglas de juego estables y competitivas.

Entre los sectores que podrían recibir los beneficios del nuevo esquema, Caputo nombró la fabricación de baterías de litio, autos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas y fertilizantes, rubros vinculados tanto a la transición energética como a la producción agroindustrial. Según el funcionario, se trata de actividades con altos requerimientos de capital y márgenes ajustados, que necesitan condiciones especiales para radicarse en el país.

Diferencias con el RIGI vigente y beneficios fiscales clave

Caputo explicó que la principal diferencia entre el RIGI actual y el denominado “super RIGI” radica en la carga tributaria. Mientras el régimen vigente fija el Impuesto a las Ganancias en 25%, el nuevo esquema reduciría esa alícuota al 15% para los proyectos que se encuadren en sus requisitos.

Además, se prevé un mecanismo de amortización acelerada de las inversiones: 60% en el primer año y 20% en cada uno de los dos años siguientes. A ello se sumaría la exención de aranceles a la importación de determinados bienes de capital e insumos críticos, así como arancel cero a las exportaciones generadas por esos proyectos.

El ministro adelantó también que las provincias que adhieran al régimen no podrán cobrar una alícuota de Ingresos Brutos superior al 0,5% sobre las actividades alcanzadas y que se prohibirá el cobro de tasas municipales sobre las ventas. El objetivo, remarcó, es reducir la presión fiscal consolidada y brindar previsibilidad a largo plazo.

Plazos, montos de inversión y expectativas oficiales

Si bien el esquema está avanzado, Caputo indicó que aún no se definió el monto mínimo de inversión requerido para ingresar al “super RIGI”. No obstante, aclaró que se trata de un régimen orientado a proyectos de gran escala, intensivos en capital y con horizonte de varios años.

El proyecto será enviado al Congreso en la próxima semana, donde el oficialismo intentará obtener respaldo para incluirlo como parte de la estrategia general de reactivación económica y fomento de las exportaciones. El ministro subrayó que se trata de una política de largo plazo, cuyos beneficios, según evaluó, se verán en los próximos gobiernos.

Caputo reiteró que la meta del Gobierno es “poner a la Argentina al tope de la lista” de destinos elegidos por los grandes fondos de inversión y empresas globales. En ese sentido, aseguró que ya existen manifestaciones de interés vinculadas al RIGI que, de concretarse, podrían alcanzar los US$ 140.000 millones en las próximas semanas.

“Este no es un esquema que apunta al corto plazo, sino que incentivará la industrialización de nuestros recursos naturales y beneficiará a los próximos gobiernos”, sostuvo el titular del Palacio de Hacienda.

Al cerrar su exposición, el ministro volvió a cuestionar el peso del gasto público y la presión tributaria heredada, al considerar que volvieron “menos eficiente y menos competitiva” a la economía argentina. En contraposición, insistió en que “las ideas de la libertad funcionan” y que la baja de impuestos y la estabilidad macroeconómica son las claves para que el país vuelva a integrarse a los grandes flujos de inversión global.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -