Operativo internacional para retirar uranio enriquecido de Venezuela

NewsITe
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó la realización de una operación conjunta para retirar 13 kilos de uranio altamente enriquecido que permanecían almacenados desde hace más de tres décadas en un reactor de investigación fuera de servicio en Venezuela. El material fue trasladado a Estados Unidos bajo estrictos protocolos de seguridad, en un operativo que involucró a Venezuela, el Reino Unido y los Estados Unidos.
De acuerdo con el comunicado difundido por el OIEA y citado por medios venezolanos, la operación se enmarcó en los programas internacionales de reducción de riesgos nucleares, que buscan retirar y asegurar materiales sensibles que ya no tienen uso en instalaciones civiles. El combustible en cuestión se encontraba en el reactor del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), apagado desde 1991.
La maniobra incluyó el transporte terrestre desde el IVIC, ubicado a unos 15 kilómetros al suroeste de Caracas, hasta el puerto de Puerto Cabello. Allí, el contenedor de combustible fue cargado en un barco de bandera británica, que zarpó rumbo a territorio estadounidense. Todo el trayecto fue acompañado por fuerzas de seguridad venezolanas y supervisado técnicamente por especialistas internacionales.
Destino final: un complejo nuclear en Carolina del Sur
Una vez en Estados Unidos, el uranio fue trasladado al emplazamiento de Savannah River, una instalación del Departamento de Energía ubicada en Carolina del Sur, especializada en la gestión y el acondicionamiento de materiales nucleares. Según informó el organismo nuclear internacional, el cargamento llegó a principios de mayo en perfecto estado y bajo control.
El material corresponde a combustible enriquecido a poco más del 20% del isótopo fisionable uranio‑235, un nivel que, si bien se encuentra por debajo del umbral considerado de grado militar, requiere medidas de seguridad reforzadas por su potencial de uso en reactores de investigación y, en determinadas condiciones, en desarrollos más sensibles.
Mensaje político y reducción de riesgos nucleares
La Administración Nacional de Seguridad Nuclear de Estados Unidos (NNSA, por sus siglas en inglés) destacó el carácter simbólico y estratégico de la operación. En un comunicado, la agencia sostuvo que el retiro seguro de todo el uranio enriquecido de Venezuela “envía otra señal al mundo de una Venezuela restaurada y renovada”, en alusión al proceso político que atraviesa el país caribeño.
Brandon Williams, administrador de la NNSA, subrayó que el acuerdo y su ejecución se concretaron en plazos más breves que los habituales. Según el funcionario, el operativo se completó “en meses” cuando, por su complejidad, suele demandar “años” de preparación y coordinación entre los Estados involucrados y los organismos internacionales.
“Los tres países implicados –el Reino Unido, Estados Unidos y Venezuela– y el OIEA colaboraron estrechamente para garantizar que la carga de 13 kilogramos de uranio altamente enriquecido fuera transportada de forma segura por tierra y mar desde Sudamérica hasta Norteamérica”, señaló la agencia nuclear de Naciones Unidas.
La retirada del combustible del viejo reactor del IVIC se inscribe en las políticas globales de no proliferación y manejo responsable de materiales nucleares, impulsadas por el OIEA y apoyadas por distintos gobiernos. Para los especialistas, estas operaciones reducen riesgos de desvío ilícito, fortalecen los estándares de seguridad y buscan garantizar que el material sensible permanezca bajo control en instalaciones adecuadas.

