La médica anestesióloga procesada confía en la Justicia

NewsITe
Delfina “Fini” Lanusse, médica residente de anestesiología del Hospital Italiano, rompió el silencio más de un mes después de haber sido procesada en la causa conocida como “Propofest”. A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, la profesional hizo un breve descargo en el que aseguró que confía plenamente en que su situación judicial se aclarará con el paso del tiempo.
Lanusse, procesada junto al anestesista Hernán Boveri, evitó brindar detalles sobre las acusaciones en su contra, pero remarcó que la Justicia está trabajando en el expediente y que por el momento no puede realizar declaraciones más profundas. “Las cosas se van a aclarar”, transmitió a su entorno y a quienes siguen de cerca el caso, que generó una fuerte repercusión pública por la combinación de actividad médica, drogas de uso hospitalario y un fallecimiento bajo investigación.
La causa investiga el presunto robo de propofol, un potente anestésico de uso controlado, que habría sido sustraído del Hospital Italiano y utilizado en reuniones privadas que tomaron estado mediático bajo el nombre de “Propofest”. En ese marco, la Justicia no solo dictó el procesamiento de Lanusse y Boveri, sino que además ordenó un embargo superior a los 30 millones de pesos sobre los bienes de la residente.
Desde la defensa de la médica insisten en que no existen pruebas firmes que sostengan la hipótesis de un desvío sistemático de medicación y apuntan a que, hasta el momento, las sospechas se basan principalmente en interpretaciones de registros internos y testimonios en proceso de corroboración. Los abogados trabajan en la presentación de recursos para intentar revertir tanto el procesamiento como las medidas patrimoniales impuestas.
Una investigación que sacude al ámbito médico
El expediente se enmarca en un contexto especialmente sensible para el sistema de salud, ya que pone bajo la lupa los controles sobre medicamentos de uso restringido y la responsabilidad profesional dentro de instituciones de alta complejidad. El uso indebido de sustancias como el propofol, que se administra habitualmente en quirófano o en terapias intensivas, supone un riesgo grave para la salud si se lo consume fuera de protocolos estrictamente regulados.
La causa también incluye la investigación de la muerte de un anestesista vinculado al caso, circunstancia que contribuyó a ampliar el impacto público del expediente. Fuentes judiciales señalan que aún restan realizar peritajes y profundizar en análisis de historias clínicas, registros de farmacia hospitalaria y comunicaciones entre los involucrados, antes de avanzar hacia eventuales elevaciones a juicio.
- Procesamiento de Lanusse y Boveri por presunto robo de propofol.
- Embargo que supera los 30 millones de pesos sobre los bienes de la médica.
- Investigación sobre encuentros privados donde se habría utilizado el anestésico.
- Fallecimiento de un anestesista en el eje del expediente.
El expediente sigue en etapa de instrucción y, según fuentes judiciales, podrían producirse nuevas definiciones en las próximas semanas a medida que avancen las pericias y declaraciones testimoniales.
Mientras tanto, Lanusse procura mantener un bajo perfil público y limitar sus intervenciones a mensajes breves, en línea con la estrategia de su defensa. El desarrollo de la causa será clave no solo para determinar su responsabilidad penal, sino también para fijar un precedente sobre el manejo de fármacos de alto riesgo dentro del ámbito hospitalario y el control sobre su eventual desvío.

