Recorte millonario golpea a las áreas protegidas del país

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La Administración de Parques Nacionales (APN) enfrenta un ajuste presupuestario de magnitud tras la publicación de la Decisión Administrativa 20/2026, firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. La medida dispone un recorte de $2.557.311.667 en programas de conservación, administración y funcionamiento de áreas protegidas en todo el territorio nacional.
De acuerdo con las planillas anexas difundidas en el Boletín Oficial, el recorte alcanza a 46 parques nacionales, reservas y monumentos naturales. Los fondos afectados están destinados a tareas esenciales como mantenimiento, combustible para móviles, patrullajes, monitoreo ambiental, infraestructura básica y acciones de preservación de ecosistemas clave para la biodiversidad argentina.
Entre las áreas más golpeadas se encuentra el Parque Nacional Nahuel Huapi, uno de los más antiguos y visitados del país, que sufrirá una quita de $190.822.240. Le sigue el Parque Nacional Lanín, en Neuquén, con un recorte de $156.945.103, mientras que el Parque Nacional Los Glaciares, en Santa Cruz, perderá $77.422.510, en una región clave para el turismo nacional e internacional.
También se registran reducciones significativas en el Parque Nacional Los Alerces, con $70.291.525 menos; en el Parque Nacional Iguazú, en Misiones, con una poda de $41.715.920; y en el Parque Nacional Tierra del Fuego, que verá disminuido su presupuesto en $37.511.166. En todos los casos, los recursos afectados son centrales para garantizar servicios a visitantes y estrategias de conservación.
Impacto federal en Patagonia, Norte, Centro y Litoral
En la Patagonia, además de Nahuel Huapi y Lanín, el ajuste alcanza a parques como Laguna Blanca, Los Arrayanes, Lago Puelo, Patagonia, Monte León, Perito Moreno e Islote Lobos, junto con las áreas marinas costeras Patagonia Austral, Makenke e Isla Pingüino, entre otros espacios protegidos. Se trata de zonas de alto valor ecológico y turístico, donde la presencia del Estado resulta decisiva para el control de actividades y la prevención de incendios.
En el norte argentino, el recorte impacta en parques emblemáticos como Iguazú, Calilegua, Baritú, El Rey, Los Cardones, Río Pilcomayo, El Impenetrable, Copo y Aconquija. Estos territorios albergan selvas, bosques nativos y humedales de relevancia internacional, hábitat de especies amenazadas y corredores biológicos fundamentales.
En el centro del país, las reducciones llegan a Quebrada del Condorito, Ansenuza, Traslasierra, Talampaya y Sierra de las Quijadas. En Buenos Aires se verán afectados los parques Campos del Tuyú y Ciervo de los Pantanos, mientras que en la región Litoral se registran ajustes en Iberá, Mburucuyá, El Palmar, Pre-Delta e Islas de Santa Fe.
Obras, turismo y prevención del fuego bajo presión
El reordenamiento presupuestario no solo compromete el funcionamiento cotidiano de las áreas protegidas, sino también partidas destinadas a infraestructura ecoturística, obras de acceso y mejoras en centros de visitantes. A esto se suman recursos clave para la prevención y combate del fuego, un aspecto crítico en contextos de sequía prolongada y eventos climáticos extremos.
- Reducción de fondos para patrullajes y control territorial.
- Menos presupuesto para mantenimiento de caminos, muelles y centros de visitantes.
- Ajuste en partidas para prevención y combate de incendios forestales.
- Impacto potencial en la calidad de los servicios turísticos y de conservación.
Especialistas en conservación advierten que la disminución sostenida de recursos puede debilitar la presencia estatal en zonas estratégicas y aumentar la presión sobre ecosistemas ya frágiles.
Mientras el Gobierno presenta la medida como parte de un reordenamiento general del gasto público, organizaciones ambientales y trabajadores del sector advierten por las consecuencias a mediano y largo plazo en la protección del patrimonio natural del país. En las próximas semanas se esperan pronunciamientos de distintos actores vinculados al turismo, la ciencia y la gestión ambiental, en un debate que recién comienza.

