Trump viaja a China con un peso pesado de CEOs tecnológicos

NewsITe
Una delegación de alto perfil del mundo empresarial y tecnológico de Estados Unidos acompañará esta semana al presidente Donald Trump en su visita oficial a China, donde se reunirá con su par Xi Jinping. El viaje busca reencauzar la relación bilateral y avanzar en acuerdos comerciales clave, en un contexto de tensiones crecientes entre las dos principales potencias económicas.
Entre los ejecutivos confirmados se encuentran Elon Musk, referente de Tesla y SpaceX, y Tim Cook, máximo responsable de Apple. A ellos se suman directivos de primera línea de sectores como finanzas, aeronáutica, pagos digitales, energía y biotecnología, conformando una de las comitivas empresariales más relevantes de los últimos años.
Según informó la Casa Blanca, la delegación incluirá a la presidenta de Meta, Dina Powell McCormick; al presidente y CEO de BlackRock, Larry Fink; y a la presidenta y CEO de Boeing, Kelly Ortberg. También viajarán referentes de gigantes como Goldman Sachs, Mastercard, Visa, Qualcomm y Cargill, entre otros.
Comercio, IA y geopolítica en el centro de la agenda
La misión se enmarca en el intento de Trump por reducir el déficit comercial con Beijing y, al mismo tiempo, incentivar nuevas inversiones chinas en Estados Unidos. En la agenda figuran posibles compras de aviones, soja y otros productos agrícolas e industriales, así como negociaciones en torno a inteligencia artificial y controles de exportación de tecnología sensible.
De acuerdo con versiones recogidas por medios estadounidenses como The Washington Post y CNBC, los temas a tratar incluirán comercio bilateral, regulación de la IA, Taiwán y el impacto de la guerra con Irán en las cadenas globales de suministro. La presencia de Musk y otros referentes del sector tecnológico busca sumar peso específico a las discusiones sobre innovación y competencia estratégica.
El acercamiento entre Trump y Musk tras años de tensiones
La participación de Elon Musk en la comitiva refleja la recomposición de su vínculo con Trump, luego de una fuerte disputa pública en 2025, cuando el empresario reclamó la destitución del entonces presidente. Ese distanciamiento se fue desvaneciendo con el tiempo y, tras la campaña de 2024, Musk se convirtió en uno de los principales aportantes al proyecto político de Trump.
Posteriormente, Musk ganó protagonismo en Washington como cara visible del denominado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), impulsando recortes en la plantilla federal. Sin embargo, ese rol político también tuvo costos: las finanzas de Tesla se vieron afectadas y se generaron fricciones en torno a la nominación de Jared Isaacman para la NASA, propuesta por Trump, retirada en medio de la polémica y luego reactivada tras recomponer la relación.
Los nombres clave de la comitiva empresarial
- Apple: Tim Cook
- Tesla / SpaceX: Elon Musk
- Meta: Dina Powell McCormick
- BlackRock: Larry Fink
- Blackstone: Stephen Schwarzman
- Boeing: Kelly Ortberg
- Cargill: Brian Sikes
- Citigroup: Jane Fraser
- Goldman Sachs: David Solomon
- GE Aerospace: H. Lawrence Culp
- Mastercard: Michael Miebach
- Visa: Ryan McInerney
- Micron: Sanjay Mehrotra
- Qualcomm: Christiano Amon
- Illumina: Jacob Thaysen
- Coherent: Jim Anderson
Llama la atención la ausencia de Jensen Huang, CEO de Nvidia, la empresa que domina el mercado de chips utilizados para el desarrollo de inteligencia artificial. También declinó asistir Chuck Robbins, CEO de Cisco Systems, debido a la presentación de resultados trimestrales de su compañía.
“Es muy importante que exista colaboración entre las dos superpotencias económicas. Todos necesitamos que esa colaboración se produzca”, afirmó Jane Fraser, de Citigroup, en diálogo con CNBC.
Las conversaciones en Beijing se desarrollarán tras semanas de señales cruzadas y advertencias mutuas entre Washington y Beijing. Aunque aún no se definió qué ejecutivos viajarán en el Air Force One y cuáles lo harán por separado, la magnitud de la comitiva muestra que el mundo corporativo busca tener un rol activo en la redefinición del vínculo entre Estados Unidos y China, con impacto directo en los mercados globales y en la economía real.

