Un grupo de astrónomos identificó 27 candidatos a planetas circumbinarios mediante un nuevo método de observación. El hallazgo podría ampliar el conocimiento sobre sistemas planetarios hasta ahora imposibles de detectar.

Astrónomos detectaron 27 posibles planetas que orbitan dos estrellas al mismo tiempo, un tipo de mundo conocido como circumbinario y popularizado por la saga Star Wars. El hallazgo surgió a partir de una técnica innovadora aplicada sobre datos recolectados por el telescopio espacial TESS de la NASA y podría modificar la forma en que se buscan planetas fuera del sistema solar.
Actualmente solo se conocen 18 planetas circumbinarios confirmados. Son extremadamente difíciles de detectar debido a las limitaciones de los métodos tradicionales de observación, que suelen depender de una alineación precisa entre el planeta y la Tierra. Sin embargo, el nuevo estudio identificó 27 candidatos adicionales mediante el análisis de alteraciones en los eclipses de sistemas estelares dobles.
Los resultados fueron publicados en la revista científica Royal Astronomical Society, en el marco de una investigación que coincidió simbólicamente con el “May the 4th”, la jornada mundial dedicada a Star Wars.
El método que permitió detectar los posibles planetas
El equipo de investigadores trabajó con información obtenida por la misión TESS, el Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito de la NASA. La técnica utilizada se basa en la llamada precesión apsidal, un método que analiza pequeñas alteraciones en los tiempos de eclipse de dos estrellas que giran una alrededor de la otra.
Cuando un planeta orbita ambas estrellas, su gravedad modifica ligeramente las órbitas del sistema y provoca adelantos o retrasos en los eclipses. A partir de esas variaciones, los científicos pueden inferir la existencia de un tercer cuerpo incluso sin observar directamente el tránsito del planeta frente a las estrellas.
Para llegar a los resultados, los astrónomos analizaron 1.590 sistemas candidatos a binarias eclipsantes y descartaron otras posibles explicaciones para las alteraciones detectadas, como efectos de relatividad general o fuerzas de marea entre las propias estrellas.
La investigadora Margo Thornton, autora principal del trabajo, explicó: “Este nuevo método podría ayudarnos a descubrir una gran población de planetas ocultos, especialmente aquellos que no se alinean perfectamente con nuestro punto de vista. Podría ayudarnos a revelar cómo podría ser la verdadera población de planetas en nuestro universo”.
Mundos similares al de Tatooine
Los sistemas circumbinarios se volvieron populares gracias al planeta Tatooine, escenario ficticio de Star Wars donde se observan dos soles en el horizonte. Aunque durante décadas esa imagen parecía exclusiva de la ciencia ficción, la astronomía confirmó en los últimos años que este tipo de configuraciones realmente existe en el universo.
Los candidatos detectados presentan características muy diversas. Según el estudio, algunos tendrían masas similares a la de Neptune, mientras que otros podrían alcanzar hasta diez veces la masa de Jupiter. Además, se ubicarían a distancias que van desde 650 hasta 18.000 años luz de la Tierra.
Los sistemas identificados aparecen distribuidos tanto en el hemisferio norte como en el sur celeste, lo que permitiría seguir observándolos desde distintos puntos del planeta mediante telescopios profesionales y aficionados.
Qué podría cambiar tras este descubrimiento
Los investigadores consideran que este método podría abrir una nueva etapa en la búsqueda de exoplanetas. Hasta ahora, muchos mundos quedaban fuera de los sistemas de detección porque sus órbitas no coincidían con el ángulo necesario para ser observados desde la Tierra.
El nuevo procedimiento permitiría detectar planetas con configuraciones orbitales mucho más complejas y ampliar el conocimiento sobre cómo se forman y evolucionan los sistemas planetarios. Incluso, los científicos creen que en el futuro podrían encontrarse planetas del tamaño de la Tierra orbitando dos estrellas.
De todos modos, los 27 objetos detectados todavía deben ser confirmados oficialmente. Para eso, el equipo planea realizar observaciones adicionales y trabajar junto a otros grupos internacionales con el objetivo de analizar en detalle la luz emitida por cada sistema.

