El oficialismo busca dictamen para adherir al PCT

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El oficialismo de la Cámara de Diputados se propone avanzar este martes con el dictamen del proyecto que dispone la adhesión de la Argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT, por sus siglas en inglés), un sistema internacional que ya integran alrededor de 150 países y que unifica y simplifica los trámites para registrar innovaciones.
El plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto, Industria y Legislación General fue convocado para las 15, con la intención de dejar la iniciativa en condiciones de ser tratada en la sesión prevista para el 20 de mayo. En ese temario también figuran la llamada Ley de Hojarasca y la readecuación del régimen de zona fría para usuarios de gas.
El proyecto estuvo a punto de ser dictaminado el 14 de abril, en línea con el compromiso asumido por el Gobierno ante Estados Unidos en el marco de acuerdos comerciales recíprocos, que establecían como fecha límite el 30 de abril para la entrada en vigencia de la ley. Sin embargo, el texto original encendió las alarmas de los laboratorios nacionales al incluir un capítulo que, según sostienen, los dejaba en desventaja frente a las grandes farmacéuticas multinacionales, en particular estadounidenses.
Las cámaras empresarias locales CILFA y COOPERALA desplegaron un intenso lobby para que ese capítulo quedara bajo reserva, preservando herramientas de control y evaluación nacionales en materia de patentes de medicamentos. En sentido contrario, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham) presionó para mantener el proyecto tal como fue aprobado por el Senado en 1998, defendiendo los intereses de las compañías farmacéuticas norteamericanas.
Tensiones entre apertura internacional y protección local
Según trascendió en el Congreso, referentes de AmCham se comunicaron con la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, Juliana Santillán, para expresar sus exigencias, aunque finalmente no consiguieron que el oficialismo modificara el rumbo. Cancillería terminó inclinándose por la posición de la industria nacional y destrabó el tratamiento parlamentario, aun sabiendo que los plazos pautados con Washington habían expirado.
La adhesión al PCT funciona como una suerte de “mercado común” de patentes: permite que investigadores, empresas y desarrolladores argentinos registren sus innovaciones en múltiples países a través de un único trámite internacional. Esto podría facilitar la inserción de la ciencia y la tecnología locales en mercados externos y ampliar las oportunidades de comercialización.
- Ventajas: simplificación del registro de patentes y mayor acceso a mercados externos para empresas e investigadores argentinos.
- Riesgos: mayor facilidad para que multinacionales registren medicamentos y tecnologías en el país, con posible impacto en la competencia y en los costos de salud.
Los críticos advierten que el patentamiento más ágil de medicamentos por parte de laboratorios extranjeros podría demorar o limitar la producción de genéricos por parte de firmas nacionales, que ofrecen tratamientos a precios sensiblemente más bajos. Ese encarecimiento potencial, señalan, podría trasladarse al sistema de salud y dificultar el acceso a fármacos para amplios sectores de la población.
Finalmente, el Gobierno resolvió dejar en reserva el capítulo II del tratado, lo que permitirá que la Argentina se incorpore al sistema internacional de patentes, pero manteniendo control local sobre instrumentos clave de evaluación técnica y patentamiento de medicamentos.
Con los plazos comprometidos ante la administración de Donald Trump ya vencidos, el nuevo cronograma prevé que la ley recién pueda entrar en vigencia hacia fines de mayo, en el mejor de los casos, siempre que la Cámara de Diputados apruebe el proyecto y luego lo ratifique el Senado.

