En base a un nuevo esquema tarifario que el Gobierno puso a consideración pública mediante un proceso de participación ciudadana, hay previstas subas en las tarifas de servicios ferroviarios de larga distancia que superan el 200%. Los incrementos se aplicarían en forma escalonada durante los próximos cinco meses. En caso de prosperar la propuesta, el pasaje en tren que une Retiro con la estación de San Nicolás podría pasar en ese periodo de tiempo de los actuales $9000 hasta superar los $27.000.


De la redacción de EL NORTE
[email protected]
Congeladas desde principios de diciembre de 2024, las tarifas de los servicios ferroviarios de pasajeros de larga distancia podrían registrar en los próximos meses fuertes incrementos que terminarán superando el 200%. Será en base a un nuevo esquema tarifario que el Gobierno puso a consideración pública mediante un proceso de participación ciudadana no vinculante.
El primer ajuste se aplicaría a partir del próximo lunes, 18 de mayo, con posteriores subas mensuales hasta septiembre.
En el caso de los servicios de trenes de larga distancia, la propuesta oficial consiste en una serie de valores de referencia. Según informó el Gobierno, ese valor inicial para el servicio Retiro – Rosario será de $22.003 en mayo; de $25.337 en junio; de $28.670 en julio; de $32.004 en agosto y de $35.338 en septiembre.
Teniendo en cuenta que el pasaje más barato para viajar hoy de Retiro a Rosario (o viceversa) es de $11.700, las subas planificadas rondan el 88% en mayo, el 15% en junio, el 13% en julio, el 12% en agosto y otro 10% en agosto. La suba acumulada entre hoy y el último tramo de actualización en septiembre llegaría al 202%.
Trasladado a la tarifa para los viajes que unen Retiro y Rosario con la estación de trenes de San Nicolás, ese esquema llevaría a $27.000 el pasaje hacia Buenos Aires y a unos $8800 el del viaje hasta la estación de Rosario Norte.
La progresión
Aunque existen diferentes tarifas, según las comodidades y los días de viaje (entre semana es más barato que durante el fin de semana), el pasaje más barato hacia Retiro cuesta hoy $9000. De acuerdo al esquema diseñado por el Gobierno, ese valor treparía a unos $17.000 la semana próxima, $19.599 a partir de junio, $22.000 desde julio, $24,600 en agosto y $27.000 desde septiembre.
En cuanto al servicio San Nicolás – Rosario la tarifa actual más baja es de $2900 viajando en Primera un día de semana. Ese valor podría irse a $5500 la semana próxima, $6300 en junio, $7100 en julio, $8000 en agosto y unos $8800 a partir de septiembre.
Tomando las opciones más caras, a lo largo de los próximos 5 meses el pasaje para viajar a Retiro en Pullman durante el fin de semana se iría de $12.800 a $38.700. Y en las mismas condiciones, el boleto hacia Rosario, que hoy cuesta $4300 en Pullman los fines de semana, treparía escalonadamente hasta llegar casi a los $13.000.
Los fundamentos
La Secretaría de Transporte fundamentó la medida en la necesidad de actualizar los valores tarifarios para garantizar la sustentabilidad del servicio ferroviario. Según el documento oficial, los incrementos buscan acompañar la evolución de los costos operativos y asegurar la continuidad de las prestaciones en el marco de las políticas públicas orientadas al transporte público masivo.
El cuadro tarifario se presentó de manera pública y la convocatoria a la audiencia fue comunicada oficialmente. Las autoridades pusieron a disposición de los usuarios un detalle del cronograma y los nuevos valores que regirán en cada etapa del aumento.
La medida forma parte de una política más amplia de actualización tarifaria en el sector del transporte público. El Gobierno nacional convocó a una audiencia pública para debatir los nuevos cuadros tarifarios de trenes y colectivos, difundiendo el esquema propuesto y habilitando la participación de las partes interesadas. El llamado a audiencia y la publicación de la resolución permiten un marco de transparencia y consulta previo a la aplicación definitiva de los aumentos.
El contexto en el que se anunció la medida incluye un proceso de revisión de subsidios y costos operativos en el sistema de transporte urbano. El Gobierno justificó la decisión en la necesidad de adecuar las tarifas a la estructura de costos y garantizar la viabilidad de los servicios, en un escenario de presión inflacionaria y actualización de insumos esenciales.

