Milei ajusta $2,4 billones: fuerte recorte del gasto

Un ajuste histórico para sostener el equilibrio fiscal

Javier Milei frente a un gráfico de ajuste del gasto público

NewsITe

El Gobierno de Javier Milei avanzó en uno de los recortes de gasto público más profundos de las últimas décadas, con una poda superior a los $ 2,4 billones sobre el presupuesto nacional. De acuerdo con un análisis de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), procesado por Noticias Argentinas, la reducción neta alcanza los $ 2.439.416 millones, equivalente al 1,6% del crédito vigente de la Administración Pública Nacional.

Si bien el objetivo oficial es sostener el equilibrio de las cuentas públicas y consolidar el superávit fiscal, el detalle de la ejecución al 7 de mayo de 2026 revela que el impacto del ajuste se concentra en áreas sensibles: salud, educación, obra pública, ciencia, infraestructura vial y programas de apoyo a las provincias.

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El grueso del recorte se canalizó a través de las Obligaciones a Cargo del Tesoro, con una baja de $ 1.470.533 millones, lo que equivale a un 11,7% menos. Allí se redujo de forma significativa la asistencia financiera a empresas públicas: se quitaron $ 200.000 millones a compañías de energía, $ 48.000 millones a firmas vinculadas a educación y $ 22.374 millones al sector de obras públicas. Además, el rubro de otras asistencias financieras sufrió un tijeretazo de $ 1.198.420 millones.

Obra pública frenada y fuerte impacto vial

Dentro del Ministerio de Economía, que en conjunto perdió $ 521.939 millones, el caso de la Dirección Nacional de Vialidad es paradigmático. El organismo registró una reducción de $ 97.104 millones, pero el dato más alarmante es la paralización de los programas vinculados a la seguridad y mantenimiento de rutas nacionales.

El programa de ejecución de obras de seguridad vial en rutas nacionales fue recortado en un 98,9%, quedando reducido a una cifra casi simbólica respecto de los $ 19.499 millones originales. Peor aún, la partida destinada al mantenimiento y reparación de obras de arte —puentes y estructuras clave para la conectividad—, que ascendía a $ 14.639 millones, fue directamente eliminada.

A esto se suma la baja en mantenimiento de rutas nacionales ($ 19.840 millones menos), construcciones viales ($ 32.336 millones menos) y rehabilitación de calzadas ($ 13.016 millones), lo que anticipa un deterioro progresivo de la red caminera si no se reponen recursos en el corto plazo.

Golpe a salud, educación y programas sociales

El Ministerio de Salud también se ve fuertemente alcanzado por el ajuste, con una merma de $ 70.467 millones. El programa de Fortalecimiento de los Sistemas Provinciales de Salud retrocede un 44,7% (unos $ 25.000 millones menos), afectando la asistencia a hospitales y centros sanitarios del interior. En paralelo, se recortan $ 20.000 millones destinados al acceso a medicamentos e insumos, y $ 5.000 millones del programa de prevención, detección temprana y tratamiento del cáncer, lo que implica una quita del 32,8% en esta área crítica.

En el Ministerio de Capital Humano, la Secretaría de Educación registra un recorte de $ 78.711 millones. Los fondos para infraestructura y equipamiento escolar caen un 46,6% ($ 21.687 millones menos), mientras el Fondo de Compensación Salarial Docente pierde $ 8.930 millones. Incluso el Plan Nacional de Alfabetización, presentado como una de las banderas de gestión, sufre una reducción de $ 35.288 millones.

La relación con las provincias también se resiente: el Ministerio del Interior recorta en $ 320.711 millones el programa de Relaciones con las Provincias y Desarrollo Regional, lo que representa una baja del 55,5% en transferencias y proyectos conjuntos. En paralelo, se reducen $ 4.281 millones destinados al deporte comunitario e infraestructura deportiva.

Defensa, seguridad, ciencia y justicia bajo la lupa

Las áreas de defensa y seguridad no quedan al margen. El Ministerio de Defensa pierde $ 48.904 millones, con fuertes bajas en el alistamiento operacional de la Fuerza Aérea ($ 16.500 millones), el Ejército ($ 12.622 millones) y la Armada ($ 15.220 millones). En el ámbito de Seguridad Interior, la Dirección Nacional de Migraciones ve recortados $ 6.765 millones, mientras el Servicio Penitenciario Federal resigna $ 2.814 millones.

El frente científico y tecnológico también recibe un impacto relevante. El CONICET afronta una quita de $ 3.281 millones y la CONAE de $ 4.410 millones. Uno de los golpes más duros recae sobre los proyectos de investigación y desarrollo de medios de acceso al espacio, que pierden el 74,3% de sus fondos. A su vez, la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología reduce su presupuesto en $ 11.809 millones, con un recorte del 27,7% en la formulación de políticas científicas.

En el plano institucional, el Poder Judicial soporta una reducción de $ 41.452 millones en la Justicia Federal y de $ 26.843 millones en la Justicia Ordinaria de la Ciudad de Buenos Aires. El Poder Legislativo, por su parte, ajusta $ 14.423 millones que afectan tanto al Senado como a Diputados, así como a programas de asistencia social para el personal.

El esfuerzo de ajuste fiscal del Gobierno, celebrado por la Casa Rosada como condición para sostener el superávit, abre un debate profundo sobre el impacto de los recortes en servicios esenciales, infraestructura estratégica y capacidades de largo plazo del Estado argentino.

Mientras el oficialismo defiende la magnitud del recorte como una señal contundente hacia los mercados y el Fondo Monetario Internacional, gobernadores, intendentes, universidades, centros científicos y organizaciones sociales advierten por las consecuencias de un ajuste que, según alertan, ya se empieza a sentir en las rutas, hospitales, escuelas y laboratorios de todo el país.

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