Los popes del late night se reúnen para despedir a Colbert

NewsITe
En una postal pocas veces vista de la televisión estadounidense, Jimmy Kimmel, John Oliver, Seth Meyers y Jimmy Fallon se sentaron junto a Stephen Colbert en el emblemático sillón de The Late Show. El encuentro, atravesado por el humor y la autocrítica, estuvo marcado por un protagonista ausente pero omnipresente: el expresidente Donald Trump y su particular obsesión con los ciclos nocturnos.
Según pudo reconstruir Noticias Argentinas, la reunión funcionó como una suerte de despedida para Colbert, cuyo ciclo en la cadena CBS llegará a su fin el próximo 21 de mayo, tras una cancelación atribuida a motivos financieros y al cambio de hábitos de consumo de la audiencia.
Durante la charla, Colbert apeló a sus colegas para que “defiendan a los programas nocturnos” en un contexto en el que el rating tradicional se derrumba y las plataformas de streaming se quedan con la porción más grande del público. “Tenemos muchos programas. 30.000 personas ven cada uno, y eso suma”, ironizó Jimmy Kimmel, aludiendo al fragmentado mapa actual de la TV.
Trump, Melania y la reacción presidencial ante los monólogos
Kimmel recordó el impacto que tuvo la breve suspensión de su programa, Jimmy Kimmel Live!, luego de un fuerte cruce con Trump. El conductor contó que, en esos días, miles de espectadores se dieron de baja de Disney+, la plataforma del conglomerado dueño del ciclo, en señal de apoyo. “¿Por qué no cancelan Paramount+? ¿Porque nunca lo tuvieron?”, se preguntó, fiel a su estilo mordaz.
El episodio fue leído en Estados Unidos como un símbolo del desgaste en la libertad de expresión y del peso que todavía conservan los monólogos nocturnos en la conversación pública. Actores, colegas y figuras del espectáculo respaldaron a Kimmel, que finalmente volvió al aire con normalidad.
Colbert quiso saber si alguno de sus invitados había imaginado que su trabajo podría “provocar fuertes reacciones en el Presidente de los Estados Unidos”. Kimmel redobló la apuesta y bromeó con el rol de la exprimera dama Melania Trump en las polémicas: “Lo más extraño es hacer un trabajo sobre el que su esposa tiene opiniones tan firmes”, lanzó.
La vigencia del late night en tiempos de streaming
John Oliver, conductor de Last Week Tonight, recordó el momento en que el grupo de presentadores se enteró del nuevo conflicto entre Kimmel y la familia presidencial: “Es increíble recibir, en un chat grupal, un mensaje de Jimmy que dice: ‘¡Ay, Dios mío!’, y luego una foto de Melania enojada con él”, relató entre risas.
Seth Meyers aportó su mirada sobre los ataques de Trump en redes sociales, que para él funcionan casi como una medalla: si el expresidente se toma el tiempo de reaccionar en tiempo real, es porque está mirando el programa en vivo. “Lo que me gusta es que publica cuándo se emite el programa, y quiero decir que aprecio que esté viendo la televisión tradicional”, ironizó. “Si tuviera que defender la programación nocturna, diría que los líderes del mundo libre la ven cuando se emite”, añadió.
La reunión de las figuras del late night, en el tramo final de The Late Show, dejó en evidencia el nuevo escenario de la televisión norteamericana: audiencias fragmentadas, ingresos en caída para las cadenas tradicionales y una pelea constante por seguir influyendo en la agenda política, incluso cuando los discursos presidenciales ahora se libran, muchas veces, en 280 caracteres.
“Si tuviera que defender la programación nocturna, diría que los líderes del mundo libre la ven cuando se emite”, resumió Seth Meyers, sintetizando la paradoja de un género en crisis pero aún influyente.
Mientras Colbert se prepara para despedirse definitivamente de la pantalla de CBS, sus colegas dejan en claro que la batalla por sostener el lugar del late night en la cultura estadounidense está lejos de haber terminado.

