Tendencia a la baja del SUH en Argentina, pero piden no relajarse

El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una de las enfermedades más graves asociadas a la infección por la bacteria Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC), mostró en la última década una clara tendencia descendente en la Argentina. Los datos oficiales indican que, entre 2015 y 2025, la incidencia bajó tanto en la población general como en los menores de 5 años, el grupo más vulnerable.
El SUH afecta principalmente a niños menores de 10 años, con mayor concentración de casos entre los 2 y 4 años y también en menores de 1 año. El cuadro suele comenzar con síntomas gastrointestinales como vómitos, diarrea y dolor abdominal, a los que se suman palidez, disminución de plaquetas y compromiso renal. En los casos más graves puede derivar en insuficiencia renal aguda y requerir diálisis o incluso un trasplante de riñón.
De acuerdo con la información epidemiológica más reciente, en 2025 se notificaron 209 casos en todo el país, lo que representa la tasa de incidencia más baja del período analizado: 0,44 casos por cada 100.000 habitantes. En lo que va de 2026 ya se registraron 73 casos, pero las autoridades sanitarias remarcan que la curva continúa con la tendencia descendente observada en los últimos diez años.
Al comparar los casos de 2025 con el promedio anual del período 2019–2024, se observa una disminución de 90 notificaciones a nivel nacional. La mayor reducción se registró en la región Centro, que presentó 72 casos menos respecto de su promedio histórico. Las regiones NOA y Sur también mostraron descensos, con 11 y 7 casos menos, respectivamente. En cambio, en Cuyo y NEA los valores de 2025 se mantuvieron similares a los promedios de los años previos.
Formas de contagio y claves para la prevención
La principal vía de transmisión del SUH es alimentaria, aunque no la única. Los datos disponibles indican que el 50% de los contagios con información registrada se vinculan al contacto directo con animales, sobre todo en ámbitos rurales o en visitas a granjas y establecimientos agropecuarios. En segundo lugar, se destaca el consumo de preparaciones con carne picada (42%) y de carne insuficientemente cocida (18%), como hamburguesas o chorizos mal cocidos. El uso o ingesta de agua no segura aparece en el 17% de los casos.
- Cocinar completamente la carne, especialmente la carne picada, hasta que no queden partes rosadas.
- Lavar cuidadosamente frutas y verduras con agua segura antes de consumirlas.
- Evitar la contaminación cruzada en la cocina, separando alimentos crudos de los listos para comer.
- Garantizar el consumo de agua potable o adecuadamente tratada.
- Higienizar manos con agua y jabón luego de ir al baño, cambiar pañales o manipular animales.
Especialistas en salud infantil remarcan que, pese a la baja sostenida de casos, el SUH sigue siendo una enfermedad grave y prevenible, por lo que resulta clave sostener los hábitos de higiene y manipulación segura de alimentos.
Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de consultar de inmediato al sistema de salud ante la aparición de diarrea con sangre, vómitos persistentes, disminución de la cantidad de orina o marcada palidez en niñas y niños. La detección temprana y el tratamiento adecuado pueden reducir complicaciones y mejorar el pronóstico. Aunque las cifras muestran una evolución favorable, el desafío sigue siendo sostener la prevención y la vigilancia epidemiológica en todo el país.

