El juvenil español fue uno de los protagonistas de los festejos por la consagración en La Liga, pero un gesto durante la caravana del campeón abrió un debate político y deportivo en redes sociales y medios europeos. El entrenador Hansi Flick tomó distancia de la situación y admitió que el episodio no le gustó.

La celebración del título de FC Barcelona en La Liga española quedó atravesada por una polémica que tuvo como protagonista a Lamine Yamal. Durante el multitudinario desfile del campeón por las calles de Barcelona, el joven atacante tomó una bandera de Palestina que le entregó un hincha y la agitó durante varios minutos arriba del micro descapotable del club catalán.
La imagen rápidamente se viralizó en redes sociales y medios europeos, especialmente porque horas más tarde el futbolista volvió a exhibir la bandera en una publicación realizada en su cuenta oficial de Instagram. Allí compartió distintas fotos de los festejos y en una de ellas apareció sosteniendo el símbolo palestino frente a la multitud que acompañó la caravana.
Quien se refirió públicamente al episodio fue el entrenador alemán Hansi Flick, que dejó en claro cierta incomodidad con la situación durante una conferencia de prensa previa al partido ante Deportivo Alavés por la Liga española.
“Son cosas que no me gustan. Hablé con él y si él quiere hacerlo… es su decisión. Tiene 18 años”, expresó el DT del conjunto blaugrana al ser consultado por la escena protagonizada por el juvenil.
Más allá de marcar distancia del gesto de su futbolista, Flick buscó enfocarse en el costado deportivo y en el clima festivo que se vivió en la ciudad tras la consagración. “Jugamos al fútbol para hacer feliz a la gente. Cuando veías a la gente en la calle, con lágrimas en los ojos, era increíble. Estaban muy contentos de que hubiéramos ganado la segunda Liga consecutiva”, sostuvo.
La celebración del título reunió, según cifras difundidas por autoridades locales y medios españoles, a unas 750 mil personas en las calles de Barcelona. En ese contexto, Lamine Yamal fue uno de los jugadores más ovacionados por los hinchas después de consolidarse como una de las grandes figuras de la temporada.
El episodio volvió a poner sobre la mesa el impacto que generan los gestos políticos y sociales de los futbolistas en Europa. Mientras algunos usuarios respaldaron la postura del atacante español, otros cuestionaron que la situación se mezclara con un evento deportivo organizado por el club catalán.

