Fuerte aumento de los ciberataques en Argentina y la región.

Argentina enfrenta una nueva ola de ciberataques que prende luces de alarma en el sector público y privado. De acuerdo con un informe de la división de inteligencia de amenazas de Check Point Software Technologies, las organizaciones que operan en el país sufrieron en abril un promedio de 2.800 intentos de intrusión semanales cada una, lo que representa un crecimiento interanual del 15% y consolida un escenario de presión sostenida sobre la infraestructura digital.
A nivel global, las empresas y organismos registraron 2.201 ciberataques por semana en promedio, un incremento del 10% respecto de marzo y del 8% frente a abril de 2025. El estudio advierte que, tras una breve moderación, los atacantes volvieron a intensificar su actividad, aprovechando la automatización, la ampliación de las superficies digitales y la rápida adopción de servicios en la nube y herramientas de inteligencia artificial generativa.
“Los atacantes mantienen una operación dinámica y altamente adaptable: modifican objetivos y timing, pero no retroceden. A medida que el ransomware escala y la IA generativa se incorpora a los flujos cotidianos de trabajo, las organizaciones deben asumir que el riesgo cibernético es permanente y deben reforzar estrategias de prevención, gobierno y seguridad impulsada por IA”, señaló Omer Dembinsky, Data Research Manager de la compañía.
Sectores más golpeados y un mapa global preocupante
El informe destaca que el sector educativo volvió a ser el más atacado del mundo, con un promedio de 4.946 ataques semanales por organización, un 8% más en términos interanuales. La combinación de comunidades amplias y distribuidas, sumada a recursos de ciberseguridad limitados, convierte a universidades, colegios e institutos en blancos especialmente vulnerables.
En segundo lugar se ubica el sector gobierno, con 2.797 ataques semanales por organización, seguido por telecomunicaciones, con 2.728. Actividades de carácter estacional, como hospitalidad, turismo y recreación, también registran altos niveles de actividad maliciosa a medida que se acerca la temporada alta de viajes, impulsados por el mayor volumen de transacciones digitales y la integración con múltiples proveedores.
Desde una perspectiva regional, América Latina se consolida como la zona más atacada del planeta, con 3.364 intentos semanales por organización y una suba interanual del 20%. La acelerada digitalización de las economías, combinada con niveles desiguales de madurez en ciberseguridad, mantiene a la región como foco prioritario para grupos criminales.
IA generativa, fuga de datos y expansión del ransomware
El avance de la inteligencia artificial generativa en entornos corporativos aparece como un factor adicional de riesgo. De acuerdo con Check Point, uno de cada 28 prompts enviados desde empresas presenta alto riesgo de fuga de información sensible, una exposición que afecta al 90% de las organizaciones que utilizan regularmente estas herramientas. Además, casi uno de cada cinco prompts contiene datos potencialmente sensibles, desde información de clientes hasta documentación interna.
En paralelo, el ransomware se mantiene como una de las amenazas más disruptivas. Solo en abril se reportaron públicamente 707 incidentes a nivel global, un 5% más que en marzo y un 12% por encima del mismo mes del año anterior. El fenómeno está impulsado por un puñado de grupos de alta productividad: Qilin concentró el 15% de los ataques publicados, seguido por The Gentlemen con el 10% y DragonForce con el 9%.
El reporte describe un ecosistema criminal resiliente, donde las plataformas de Ransomware-as-a-Service escalan mediante redes de afiliados, automatización y herramientas cada vez más sofisticadas. Para los especialistas, el caso argentino —con un crecimiento del 15% en los ataques y una exposición alineada con los mercados más sensibles de la región— refuerza la necesidad de invertir en prevención, capacitación y soluciones de seguridad basadas en inteligencia artificial, capaces de detectar y bloquear amenazas antes de que generen impacto operativo o económico.

