El fallo responsabiliza de manera directa al conductor por el mal estibaje de la carga y establece la condena civil más alta a un particular en la provincia de Buenos Aires.

A trece años de una tragedia vial ocurrida sobre la Ruta Nacional Nº 5, la Justicia dispuso una indemnización que, con intereses acumulados, podría superar los $4.200 millones. De acuerdo con un informe del diario La Razón de Chivilcoy, se trata de la condena civil más elevada impuesta a un particular en la provincia de Buenos Aires.
El hecho ocurrió el 4 de diciembre de 2012, a la altura del kilómetro 127 de la Ruta Nacional Nº 5, cuando un respaldo de cama transportado sin sujeción se desprendió de la caja de una camioneta, cruzó de carril y atravesó el parabrisas de un vehículo que circulaba en sentido contrario.
El objeto impactó de lleno contra el conductor del otro rodado, Pablo Binetti, titular de la Cooperativa de Vivienda de Luján (COVILU), y le provocó la muerte en el acto. Con el paso del tiempo, el caso dejó de ser considerado un simple siniestro vial y se transformó en un antecedente emblemático de negligencia y responsabilidad civil.
El responsable de la tragedia vial
Dos días después del hecho, el conductor que transportaba el mueble se presentó ante una comisaría. Se trataba de Diego Martín Tufillaro, quien en ese momento se desempeñaba como subcomisario.
Tufillaro explicó que ese día trasladaba muebles en su camioneta Volkswagen Amarok y que, de manera repentina, se desprendió un respaldo de cama que provocó la muerte de Binetti. El episodio se produjo a la altura del predio de la Sociedad Rural de Suipacha.
En diálogo con La Razón de Chivilcoy, el abogado Emmanuel Langone analizó el expediente y detalló los ejes centrales de la sentencia. “Fueron quince años de litigio que pusieron de manifiesto una trampa legal: el alcance real del seguro automotor”, afirmó.
“El 4 de diciembre de 2012, un hombre de 44 años y sostén de familia, conducía su Toyota Hilux a velocidad permitida”, recordó Langone. “En sentido contrario circulaba una Volkswagen Amarok. Transportaba en la caja un respaldo de cama y dos banquetas recién compradas, pero lo hacía de forma antirreglamentaria, sin medidas básicas de seguridad”.
“El desenlace fue dantesco: el respaldo se desprendió, atravesó el parabrisas del otro vehículo e impactó directamente contra el conductor. La muerte fue inmediata por un traumatismo craneoencefálico. No fue azar, fue negligencia”, remarcó.
Un fallo con impacto millonario
A fines de 2025, la Cámara de Apelación de Mercedes confirmó el fallo y determinó que el siniestro fue causado por el mal estibaje de la carga y por no haber contratado un seguro específico de carga y descarga.
“La póliza común cubría daños producidos por la camioneta, pero no por los objetos transportados”, explicó Langone. “Ese detalle técnico permitió que la aseguradora —San Cristóbal— quedara exenta de pagar. Al tratarse de un riesgo excluido, la condena recayó íntegramente sobre el patrimonio personal del conductor”.
Respecto de los montos, el abogado subrayó la magnitud del fallo. “La demanda original en 2014 rondaba los 3,6 millones de pesos. Con la actualización de rubros e intereses, el total a febrero de 2025 asciende a $108.160.000. La Cámara elevó los valores a más de $2.350 millones y, con tasas acumuladas durante casi quince años, el cálculo final podría superar los $4.200 millones. Una cifra que puede dejar a cualquiera en la ruina”.
Para concluir, Langone advirtió: “Una carga mal asegurada no sólo puede provocar una tragedia irreparable, también puede dejar a la persona responsable sin cobertura y enfrentando una deuda millonaria imposible de afrontar”.

