El 13 de enero de 1999, Michael Jordan anunciaba que dejaba el deporte, aunque más tarde volvería para jugar en Washington Wizards. El día que marcó el final de un ciclo mitológico.

A 24 años de su segundo retiro, el legado de Michael Jordan está en cada rincón del United Center y en cada detalle. Pero lo más notable son las camisetas con el 23, a cada paso, siempre, en una señal que los fanáticos dejan en claro como una marca a fuego: la historia grande de MJ, su majestad, les pertenece.
El 14 de junio de 1998 Michael Jordan vuelve a detener el tiempo una vez más. El sexto partido de las Finales de la NBA es una disputa estratégica y mental que conmueve a millones de fanáticos en todo el planeta. El Delta Center de Salt Lake City, la casa de los Utah Jazz, aturde. Chicago Bulls está al frente de la serie por 3-2. El último baile está por terminar.
Jordan prepara lo que todos sospechan, pero lo que nadie puede evitar: “The Last Shot” (El Último Tiro). Bob Costas, narrador de la NBC, detalla el escenario en vivo: “17 segundos para el séptimo partido, o para el sexto campeonato, Jordan… tiro liberado… ¡Chicago por delante! Tiempo muerto de Utah, 5,2 segundos para el final, Michael Jordan echa humo con 45 puntos”.
Lo que ocurrió ese 14 de junio de 1998 es perfecto. Jordan, en una prueba más de un talento inagotable, recorta de manera brutal para dejar en el camino a Bryon Russell y lanza para poner a Chicago al frente y ganar el sexto anillo. A más de 2200 kilómetros, en el United Center, hogar de los Bulls, empiezan los festejos.
The Last Dance
El último partido de Jordan en los Bulls resultó épico, como toda su carrera. Fue, de hecho, su juego final con la camiseta que llevó a la gloria. Casi siete meses más tarde, el mejor jugador de la historia del básquet anunciaba su segunda despedida del deporte.
Este 13 de enero se cumplen 24 años del segundo retiro de Michael Jordan. No fue el último, ya que luego regresaría para jugar en los Washington Wizards, pero sí representó el adiós a una era del deporte: ya nunca más vestiría el jersey de los Chicago Bulls. Su número, el 23, quedaría definitivamente retirado para la eternidad de la franquicia.
“The Spirit” y el legado de Michael Jordan
en cada rincón del United Center
“The best there ever was. The best there ever will be” (”Lo mejor que hubo. Lo mejor que habrá”), se lee en la estatua dedicada a Jordan, conocida como “The Spirit”. Ubicada en el ingreso principal al estadio -por muchos años estuvo afuera, pero ahora tiene su lugar en el hall principal-, se trata de una escultura de bronce de más de 900 kilos, de 3.7 metros de altura, emplazada sobre una base de granito negro de un metro y medio. Fue presentada el 1° de noviembre de 1994.
La estatua fue encargada cuando la historia entre Jordan y Chicago había llegado a mitad de camino. Por aquella época MJ23 atravesaba su primer retiro del básquet. Sobrepasado por el asesinato de su padre, sintió que ya no disfrutaba más. Fue ahí que tuvo un paso por el béisbol. Hasta que el 19 de marzo de 1995 anunciaba su vuelta al básquet con el histórico comunicado y la frase “I’m back”.
En el United Center ganó su segundo three-peat, con los anillos de las temporadas 96, 97 y 98. Los primeros tres títulos (1991, 1992 y 1993) Jordan los obtuvo en el Chicago Stadium, que fue sede de los Bulls de 1967 a 1994.
Los seis trofeos Larry O’Brien están en el anillo principal del estadio. Cientos de personas en cada partido se detienen sobre una vidriera con el escudo de Chicago Bulls de fondo y el encabezado “Six-time NBA Champions”. Debajo de cada uno de los títulos están los detalles, con el año y quiénes formaron parte del equipo que conquistó la NBA, la liga más impresionante del mundo.

