A seis años del crimen que conmovió al país

NewsITe
A seis años del asesinato de Fernando Báez Sosa, familiares, amigos y vecinos volverán a reunirse este jueves para recordarlo con una misa en su memoria. El joven, que tenía 18 años al momento del crimen, fue atacado a la salida de un boliche en Villa Gesell en un hecho que marcó a la sociedad argentina y reabrió el debate sobre la violencia en grupo.
La ceremonia religiosa se realizará a las 19.30 en la parroquia Santísimo Redentor, ubicada en Larrea 1252, en el barrio porteño de Recoleta. Allí, los padres de Fernando, junto a allegados y miembros de la comunidad, participarán de una celebración cargada de emoción, en la que se renovará el pedido de justicia y el reclamo contra la violencia.
El caso de Fernando se produjo el 18 de enero de 2020, cuando, a la salida del boliche Le Brique, un grupo de jóvenes rugbiers lo atacó a golpes hasta provocarle la muerte. Las imágenes del hecho y los testimonios de aquellos días generaron una profunda conmoción social y una fuerte demanda ciudadana de esclarecimiento y sanción ejemplar.
Tres años más tarde, el caso llegó a juicio oral en los tribunales de Dolores. Allí se sentaron en el banquillo Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Luciano Pertossi, Ayrton Viollaz, Blas Cinalli y Lucas Pertossi. Durante semanas, las audiencias revelaron detalles del brutal ataque y reconstruyeron minuto a minuto lo ocurrido frente al local bailable.
Condenas y reclamo de justicia permanente
Tras el debate oral, la Justicia bonaerense condenó a prisión perpetua a cinco de los acusados: Thomsen, Ciro Pertossi, Comelli, Benicelli y Luciano Pertossi, considerados coautores del homicidio doblemente agravado de Fernando Báez Sosa. Los otros tres imputados –Viollaz, Cinalli y Lucas Pertossi– recibieron penas de 15 años de prisión como partícipes necesarios del crimen.
Todos los condenados permanecen alojados en la cárcel de Melchor Romero, mientras las defensas continúan impulsando recursos en instancias superiores. Paralelamente, los padres de Fernando se transformaron en referentes de la lucha contra la violencia en patota y en espacios públicos, participando de charlas, actividades escolares y encuentros comunitarios.
Un símbolo contra la violencia en patota
Desde 2020, cada aniversario del crimen se convierte en una oportunidad para recordar a Fernando y, al mismo tiempo, reclamar cambios profundos en materia de prevención de la violencia juvenil. Organizaciones sociales y educativas destacan que el caso visibilizó conductas naturalizadas en ámbitos de ocio nocturno, con consumo de alcohol y peleas callejeras.
- La misa de este año se realizará en la parroquia Santísimo Redentor, en Recoleta.
- Los ocho condenados por el homicidio cumplen penas de prisión en Melchor Romero.
- El caso es considerado un emblema en la lucha contra la violencia en grupo.
“Fernando se convirtió en un símbolo de lo que no puede volver a ocurrir. Nuestro pedido es por él y por todos los chicos”, repiten sus padres en cada acto público.
Con la misa de esta tarde, la familia de Fernando Báez Sosa vuelve a convocar a la comunidad a acompañar el recuerdo del joven y a sostener un mensaje claro: no a la violencia, no a los ataques en patota y sí a una sociedad más justa y solidaria.

