Las acciones petroleras reaccionan de manera opuesta en los mercados, en medio del nuevo escenario político que involucra a Venezuela y a la administración de Donald Trump.

Las principales empresas petroleras de Estados Unidos y China muestran respuestas diferentes en las bolsas tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela. Durante el inicio de las operaciones de la primera semana de enero, los movimientos del sector reflejan el impacto del nuevo panorama para la industria energética mundial.
Rebote en Wall Street
Las firmas estadounidenses del rubro operan en alza y trasladan optimismo a los mercados. Chevron encabeza las subas con 7,6%, seguida por ConocoPhillips con 7,2% y ExxonMobil con 4,10%. También mejoran compañías de servicios petroleros como Schlumberger, que avanza 9,3%, y Halliburton, que suma 8,9%. A su vez, empresas vinculadas a refinación y transporte registran incrementos: Valero Energy sube 5,8% y Marathon Petroleum, 5,3%.
El comportamiento es inverso en Asia. Las acciones petroleras chinas retroceden ante el temor de que se limiten los accesos al crudo venezolano luego de la destitución de Nicolás Maduro. En la bolsa de Hong Kong, PetroChina cae cerca de 5%, mientras que Cnooc desciende aproximadamente 4%.
Un suministro clave para las refinerías chinas
El petróleo venezolano representa entre 5% y 8% del total de importaciones de China. Las refinerías valoran ese recurso porque están preparadas para procesar crudos pesados y espesos, característicos de la producción venezolana.
El cambio político en Venezuela y la injerencia de Estados Unidos ponen en riesgo esa relación de abastecimiento. Una eventual interrupción afectaría a los fabricantes de combustible chinos, al depreciar instalaciones diseñadas específicamente para tratar este tipo de crudo.

