ADEPA difundió un comunicado en el que advirtió sobre las agresiones contra la prensa y reclamó garantizar condiciones para su ejercicio. El pronunciamiento se dio en el Día Mundial de la Libertad de Prensa y en un contexto de cruces con el Gobierno nacional.

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) difundió un comunicado en el que advirtió sobre la necesidad de garantizar condiciones adecuadas para el ejercicio de la actividad. El pronunciamiento se dio en un contexto de tensión entre el Gobierno nacional y distintos sectores de la prensa.
La entidad llamó a reflexionar sobre el valor del periodismo en el funcionamiento democrático y planteó que su desarrollo requiere un entorno de reconocimiento y aceptación social. En ese sentido, remarcó que se trata de una condición necesaria para el acceso a la información y el control de los actos de gobierno.
“El ejercicio del periodismo libre, sin trabas ni presiones, constituye uno de los pilares del sistema republicano de gobierno. En las democracias consolidadas, el acceso a la información pública, la posibilidad de indagar, preguntar y difundir hechos de interés público, así como el respeto por el trabajo de los periodistas, forman parte de estándares esenciales para asegurar la transparencia institucional y la rendición de cuentas”, sostuvo ADEPA.
El documento también puso el foco en la responsabilidad de los distintos actores sociales, en especial de quienes integran los poderes públicos. “El reconocimiento del papel de la prensa no debe limitarse a declaraciones formales, sino expresarse en conductas concretas”, indicó la entidad.
A su vez, advirtió sobre las consecuencias de los ataques contra periodistas y medios de comunicación. “La descalificación, la agresión verbal o cualquier forma de hostigamiento no solo afectan a quienes ejercen la profesión, sino que empobrecen el debate público y debilitan la calidad democrática”, agregó.
ADEPA también destacó la importancia de sostener valores vinculados al pluralismo y al disenso. En ese marco, señaló que el respeto por la diversidad de opiniones y la aceptación del escrutinio periodístico deben ser promovidos activamente.
En el tramo final, la entidad subrayó el carácter ciudadano de estos derechos y advirtió sobre la necesidad de garantizar su vigencia efectiva. “El acceso a la información y la libertad de expresión no son prerrogativas sectoriales, sino derechos fundamentales de la ciudadanía”, concluyó.
Cruces y cuestionamientos
El comunicado se difundió en medio de reiterados cuestionamientos del presidente Javier Milei hacia periodistas y medios de comunicación, con expresiones críticas y descalificaciones públicas. A su vez, se registraron cambios en la dinámica de acceso a la información oficial, con restricciones en conferencias y coberturas en ámbitos gubernamentales.
Entre esos episodios, el mandatario utilizó sus redes sociales para calificar a periodistas como “mentirosos” y cuestionar el trabajo de distintos medios, además de señalar supuestas operaciones en su contra. En paralelo, en la Casa Rosada se limitaron preguntas en conferencias y se redujo la participación de periodistas acreditados en determinadas coberturas oficiales.
Estas situaciones generaron advertencias de entidades periodísticas sobre el impacto en el ejercicio de la actividad y en el debate público. En ese marco, el pronunciamiento de ADEPA se inscribe como una señal institucional frente a un escenario que expone tensiones entre el poder político y la prensa.

