El adolescente tiene 13 años y fue identificado tras la detección de mensajes en un grupo de WhatsApp. En allanamientos secuestraron dispositivos, armas blancas y manuscritos.

Un adolescente de 13 años quedó bajo investigación en la ciudad de Córdoba luego de que se detectaran mensajes de WhatsApp que advertían sobre un posible tiroteo en una escuela. El caso se inició a partir de la denuncia de un padre que alertó sobre la existencia de un grupo integrado por jóvenes. Allí se hacía referencia a un eventual ataque armado.
A partir de la intervención de la fiscalía penal juvenil, efectivos de la Dirección General de Investigaciones de la Policía de Córdoba llevaron adelante una serie de allanamientos simultáneos en distintos domicilios de la capital provincial. En ese marco, lograron identificar al menor, señalado como uno de los participantes del grupo.
Allanamientos y material secuestrado
Los procedimientos se realizaron con la participación de grupos tácticos y unidades especiales. Durante los operativos, los agentes secuestraron dispositivos electrónicos, armas blancas y manuscritos, que ahora serán analizados por especialistas del área de cibercrimen.
Según explicó el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, la investigación avanza a partir del análisis del teléfono del menor, realizado con autorización judicial. “Se trata de un hecho concreto que está siendo investigado. A partir del secuestro del teléfono del menor se pudo avanzar en el análisis de la información”, señaló.
Posible vínculo con el caso de San Cristóbal
Uno de los elementos que más preocupa a las autoridades es la posible conexión del adolescente con la misma comunidad digital que habría estado vinculada al reciente tiroteo ocurrido en San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe.
“Procedimos a identificar a un menor de 13 años, investigado en el hecho, quien integraba un grupo de WhatsApp donde se hablaba de ataques en escuelas, que pertenecería al mismo grupo vinculado al ataque en Santa Fe”, indicó Quinteros.
Otro procedimiento y alerta por el “efecto contagio”
En paralelo, el ministro confirmó que se realizó otro procedimiento en el interior de la provincia tras detectarse un video en el que un menor manipulaba un arma de fuego y hacía referencia a situaciones similares.
Las autoridades advierten sobre el llamado “efecto contagio”, por el cual adolescentes pueden replicar este tipo de conductas a partir de contenidos que circulan en entornos digitales. “Hay que diferenciar a quienes creen que están haciendo una travesura de situaciones más complejas. En todos los casos se trata de hechos delictivos que tienen consecuencias”, sostuvo el funcionario.
El rol de las familias y la investigación en curso
El alerta que dio origen al caso permitió activar de inmediato los protocolos de seguridad con el objetivo de resguardar a la comunidad educativa. La investigación continúa en curso y no se descartan nuevas medidas para determinar el alcance real de la amenaza y la posible participación de otras personas.
En ese contexto, Quinteros remarcó la importancia del entorno familiar en la detección temprana de estos comportamientos. “El primer núcleo que puede advertir estos comportamientos es el familiar. Por eso es clave la atención y el acompañamiento”, afirmó. En ese sentido, advirtió sobre la circulación de estos mensajes en grupos de WhatsApp, donde pueden viralizarse rápidamente y escalar en gravedad.

