Agricultores catalanes endurecen cortes contra acuerdo UE‑Mercosur

Protestas rurales tensan el tránsito en rutas estratégicas de Cataluña

Agricultores cortan rutas y accesos al Puerto de Tarragona en Cataluña

NewsITe

Los agricultores catalanes se preparan para encadenar su tercera noche consecutiva de cortes en rutas clave de la región, en una nueva demostración de fuerza contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque Mercosur. Los manifestantes mantienen bloqueado desde hace días el acceso al Puerto de Tarragona a través de la autopista A-27 y anticipan que las medidas se prolongarán, al menos, hasta la noche del lunes.

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El eje de la protesta está puesto en el reclamo de mayores garantías sobre el etiquetado de los alimentos. Los productores exigen que los productos importados sean claramente diferenciados de los autóctonos, con el objetivo de que el consumidor pueda identificar de manera inmediata el origen de lo que compra. Según sostienen, las condiciones del acuerdo UE-Mercosur dejan en desventaja a la producción local frente a importaciones que consideran más baratas y sujetas a regulaciones distintas.

Además de la A-27, la movilización impacta en otros corredores estratégicos de Cataluña. La autopista AP-7 permanece bloqueada entre Borrassà y Vilademuls, en la provincia de Girona, mientras que la C-16 está ocupada entre Casserres y Berga, en Barcelona. Estos cortes interrumpen el flujo habitual de transporte de carga y de pasajeros, generando demoras y desvíos obligados en toda la zona.

Rutas liberadas parcialmente y llamados a la prudencia

En paralelo, durante el sábado al mediodía los agricultores levantaron de manera voluntaria los bloqueos que mantenían sobre la A-2, a la altura de Bell-lloc d’Urgell y Mollerussa, en la provincia de Lleida. También se reportó la desactivación de cortes en otros puntos del territorio leridano, así como en localidades como Pont de Suert y Sort. Estas liberaciones parciales se produjeron sin incidentes y en coordinación con las autoridades regionales.

El conseller de Agricultura de la Generalitat, Òscar Ordeig, utilizó la red social X (antes Twitter) para enviar un mensaje de calma. Allí pidió “responsabilidad para evitar males mayores” y destacó que los operativos de desbloqueo en Lleida se realizaron con la colaboración plena de los manifestantes. El funcionario insistió en la necesidad de compatibilizar el derecho a la protesta con la seguridad vial y la continuidad de la actividad económica.

Diálogo abierto y presión del campo europeo

Ordeig aseguró que mantiene una comunicación constante con las entidades representativas del sector agrícola catalán. El objetivo de la Generalitat es alcanzar acuerdos que permitan desactivar los cortes aún vigentes y reducir el riesgo de choques en la vía pública. Desde el gobierno regional remarcan su voluntad de diálogo y de escuchar los reclamos vinculados a la defensa de la producción local frente a la competencia internacional.

Los agricultores, por su parte, insisten en que el corazón del conflicto está en la transparencia del mercado y en la protección de la agricultura de proximidad. Reclaman que cualquier producto importado lleve un etiquetado claro, preciso y visible que permita distinguirlo de los alimentos de origen catalán y del resto de la Unión Europea. Entienden que, sin esta diferenciación, se erosiona la competitividad del campo local y se dificulta la elección informada de los consumidores.

La dinámica de los cortes varía según el contexto de cada zona y los avances que se van logrando en las negociaciones. En algunos puntos ya se alcanzaron entendimientos que permitieron liberar las rutas, mientras que en tramos clave como la AP-7 y el acceso al Puerto de Tarragona los bloqueos se mantienen como herramienta de presión hasta obtener compromisos concretos.

  • Rechazo al acuerdo comercial UE-Mercosur por su impacto en el agro local.
  • Exigencia de etiquetado diferenciado para productos importados.
  • Cortes en rutas estratégicas como A-27, AP-7 y C-16.
  • Desbloqueos parciales en Lleida y otras zonas mediante negociación.

“Pedimos responsabilidad para evitar males mayores”, remarcó el conseller de Agricultura Òscar Ordeig al referirse a los cortes que comenzaron el jueves.

Este capítulo de protestas se inscribe en un escenario más amplio de malestar del sector agrícola europeo, que reclama una revisión profunda de la política comercial y regulatoria de Bruselas. Mientras tanto, en Cataluña, las próximas horas serán clave para determinar si el diálogo logra desactivar los cortes o si las rutas volverán a convertirse en el principal escenario del conflicto.

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