Alejo Grisetti y su frondoso historial de violencia en San Nicolás: ¿quién es el agresor de Paola Espíndola?

La noticia de la pareja nicoleña que se fue a vivir a la ciudad de Trento, en Italia, y que terminó en un intento de femicidio por parte del esposo, recorre todo el mundo. Pero este hecho no es aislado: su agresor, de 25 años, tiene antecedentes penales, riñas callejeras, agresión hacia un anciano e inclusive una acusación por violencia de género contra su exnovia.

Escrita por Valentín Cúneo.

De la redacción de EL NORTE
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Dos jóvenes nicoleños decidieron intentar cambiar su presente económico, buscando nuevas oportunidades en el exterior. Paola Espíndola y Alejo Grisetti, de 24 y 25 años respectivamente, se fueron el pasado 28 de enero a la ciudad de Trento, en el norte de Italia, donde encontraron trabajo en un hotel. Buscaban  forjar un futuro juntos. Sin embargo, un episodio de violencia de género frustró todos los planes.

El 10 de diciembre, los medios italianos de la región se hicieron eco de un intento de femicidio en el establecimiento ubicado en Campiglio, al norte de Italia. De acuerdo a la información publicada por el medio italiano L´Adige, Espíndola, recibió al menos 20 puñaladas por parte de su esposo, cuando ella estaba desayunando. Ella, desesperada, lo empujó y salió corriendo hacia las escaleras del lugar, donde terminó arrojándose para que la lograsen salvar del brutal ataque. Las autoridades del hotel notaron la gravedad de las heridas y llevaron de urgencia a la joven de 24 años al Hospital Santa Chiara, donde fue sometida a múltiples cirugías para salvarle la vida.

Mientras tanto, su agresor y pareja se autolesionó en el abdomen, presumiblemente en busca de alterar la escena, según relató un testigo. Pero aún así quedó detenido y a disposición del juez de instrucción Enrico Borrelli y de la fiscal Nadia La Femina, para una posterior indagatoria.

Su historial de agresión

Testimonios reunidos por EL NORTE dan cuenta de distintos episodios de violencia protagonizados por Alejo Grisetti, en hechos que habrían ocurrido en ámbitos familiares, educativos, laborales y en la vía pública. Los relatos incluyen situaciones de violencia de género, una agresión a una persona mayor y antecedentes de conflictos en instituciones locales.

El testimonio más extenso y crudo corresponde a una expareja del joven, quien relató haber sufrido violencia física y emocional durante toda la relación, iniciada cuando tenía 16 años y finalizada a los 21: “Mi familia no lo sabía. Cuando me enteré de la noticia de Paola la situación me desbordó y les confesé lo que sufrí”, indicó. “Era imposible mantener una conversación sin que sea violento, incluso verbalmente”, expresó.

La mujer describió situaciones de control y agresiones físicas: “Su violencia iba desde no dejarme mirar a los ojos a sus tíos o primos en cenas familiares porque eran hombres, hasta levantarme del piso de los pelos por las piñas en el estómago que me daba”. También afirmó conservar pruebas de lo ocurrido, entre ellas mensajes y capturas de pantalla.

En otro tramo de su testimonio, la expareja de Grisetti señaló que en reiteradas oportunidades intervino personal policial. “En el departamento donde residía, en calle Soler entre De la Nación y Mitre, tuve que escaparme corriendo porque no me dejaba ir a la escuela”, relató. Según contó, al bajar del edificio fue asistida por un integrante de la Policía Local, quien la acompañó hasta el establecimiento educativo. “Más de una vez intervino ese y otros policías para ayudarme porque me violentaba en la vía pública”, agregó.

La mujer concluyó su testimonio con un pedido: “Quiero que se haga justicia y que no se olviden de esto, como se olvidó todo lo que él hizo siempre y por lo que yo no pude hablar ni contar nunca”.

Alejo Grisetti
Vandalismo hecho por Grisetti hace unos años en represalia con la Policía Local por haberlo demorado mientras agredía a su expareja. Foto: Valentín Cúneo / EL NORTE.

Ataque a un almacenero

Otro de los graves hechos relatados corresponde a una agresión a una persona mayor ocurrida en diciembre de 2018, en inmediaciones de la plaza Belgrano, en la esquina de Echeverría y Lavalle. El testimonio fue brindado por la nieta del hombre atacado, quien trabajaba junto a su abuelo en el almacén que, hoy día, dejó de funcionar.

“Mi abuelo siempre fue amable con todos”, contó. Según relató, un grupo de jóvenes, integrado por Grisetti, frecuentaba el comercio y realizaba bromas hasta que su abuelo les pidió que no regresaran. Días después, volvieron al lugar. “Mi abuelo les dijo que se fueran, no se iban y empezaron a discutir, por lo que Alejo, al salir a la vereda, agarró una baldosa y se la tiró por la cabeza”, recordó.

El hecho ocurrió en una tarde de diciembre del año 2018 y, según indicó, fue presenciado por varias personas que se encontraban en la plaza. Tras el episodio, el abuelo realizó la denuncia y dos jóvenes quedaron detenidos por algunas horas antes de que los liberaran. “Mi mamá estaba muy mal, no entendía cómo un pibe podía hacerle eso a un señor grande y enfermo”, agregó.

Escrita por Valentín Cúneo.
Esquina de Echeverría y Lavalle donde golpeó con una baldosa al almacenero en 2018. Foto: Valentín Cúneo / EL NORTE.

Más hechos

También se sumaron relatos de excompañeros de la escuela secundaria. Un exalumno del Colegio Normal afirmó: “A quien preguntes, tiene algo malo que contarte”. En ese marco, recordó un episodio ocurrido en 2017 durante una fiesta familiar. “En el cumpleaños de 15 de mi hermana, la sacó a bailar y después la besó sin consentimiento”, relató. La situación derivó en disturbios dentro y fuera del salón. “Afuera empezó a tirar botellas y a querer pelearse con familiares. Nos arruinó el cumpleaños”, expresó.

Otros testimonios coinciden en señalar antecedentes de conflictos en distintas instituciones de la ciudad. Según la información que reunió este medio, expulsaron al joven de los colegios Misericordia y Pompeya por mala conducta -hasta recaer en el colegio Normal y finalizar allí sus estudios secundarios-. También, del grupo scout Ceferino Namuncurá por el mismo motivo. A su vez, se consignaron conflictos laborales durante su paso por una empresa local en 2023. Allí habría tenido enfrentamientos con superiores y compañeros, lo que derivó en su salida a los pocos meses.

Además, excompañeros señalaron episodios reiterados de violencia en ámbitos nocturnos. “Siempre fue un pibe problemático, en la escuela todos sabíamos su nombre por quilombos nada más”, comentó una excompañera. Otros relatos mencionan peleas en fiestas y boliches de la ciudad y la zona.

Por último, entre los testimonios recogidos aparece el rumor, no confirmado, de que el joven habría ejercido violencia contra una familiar adulta mayor, lo que habría derivado en su alejamiento del hogar.

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