Alerta por aumento de chinches del Chagas en la frontera EEUU-México

Preocupación científica por la expansión del Chagas en el suroeste de EE.UU.

Investigadores analizan chinches besuconas portadoras del parásito de Chagas en la frontera entre Estados Unidos y México

NewsITe

Un nuevo estudio realizado en la frontera entre Estados Unidos y México encendió las alarmas en la comunidad científica: casi nueve de cada diez insectos conocidos como “chinches besadoras” analizados en la zona dieron positivo al parásito que causa la enfermedad de Chagas. El trabajo fue desarrollado por especialistas de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) y pone el foco en el avance de una enfermedad históricamente asociada a América Latina, pero cada vez más presente en el territorio estadounidense.

La investigación, publicada en la revista científica Epidemiology & Infection, detectó que el 88,5% de los ejemplares capturados estaban infectados con Trypanosoma cruzi, el parásito responsable del Chagas. La cifra representa un fuerte salto respecto de un relevamiento previo del mismo equipo, realizado en 2021, cuando la prevalencia rondaba el 63%. Para los expertos, esta tendencia al alza confirma que el problema dejó de ser excepcional y comienza a configurar un escenario de preocupación sanitaria en el suroeste de Estados Unidos.

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Los investigadores recolectaron 26 chinches besadoras en distintos puntos del condado de El Paso, en Texas, y en el sur de Nuevo México. Estos insectos fueron hallados en jardines de viviendas, bajo muebles de exterior, cerca de pilas de leña y también en espacios públicos como parques y escuelas. De ese total, 22 dieron positivo al parásito, lo que según los autores refleja una significativa circulación de T. cruzi en el ambiente cercano a las personas.

Una enfermedad silenciosa pero de alto impacto

La enfermedad de Chagas afecta, según estimaciones internacionales, a alrededor de 6 millones de personas en el mundo. Se caracteriza por atravesar una fase silenciosa que puede durar años, durante la cual muchas personas no presentan síntomas o los confunden con malestares inespecíficos. Sin embargo, con el tiempo, la infección puede derivar en graves complicaciones cardíacas, como insuficiencia cardiaca y arritmias, y en trastornos digestivos severos.

“La prevalencia de infección en chinches besadoras ha aumentado significativamente, del 63,3% en un estudio que realizamos en 2021 al 88,5%, indicando una marcada tendencia al alza. Las infecciones por T. cruzi parecen estar aumentando”, advirtió la bióloga Rosa Maldonado, profesora de UTEP y líder del trabajo, en un comunicado difundido por la universidad. Para la especialista, estos resultados obligan a reforzar la vigilancia epidemiológica y las medidas de prevención tanto en la población general como en las autoridades sanitarias.

“La alta proporción de insectos infectados nos indica que la enfermedad de Chagas debe considerarse una preocupación creciente de salud pública en el suroeste de Estados Unidos”, advirtió el equipo de investigación de la UTEP en la presentación de los resultados.

Prevención en el hogar y próximas líneas de investigación

Los científicos subrayan que, aunque el riesgo de transmisión existe, hay medidas sencillas que pueden reducir la posibilidad de contacto con los insectos. Entre las principales recomendaciones se destacan:

  • Sellar grietas y huecos en paredes, techos y marcos de puertas y ventanas por donde puedan ingresar las chinches.
  • Retirar montones de leña, escombros y otros materiales acumulados cerca de la vivienda, que funcionan como refugio para estos insectos.
  • Mantener a las mascotas dentro de la casa siempre que sea posible, ya que también pueden ser blanco de las picaduras y portar el parásito.
  • Instalar o reparar mosquiteros en ventanas y aberturas, especialmente en zonas rurales o periurbanas.
  • Apagar o reducir al mínimo las luces exteriores durante la noche, porque pueden atraer a los insectos.

El equipo de la UTEP ya proyecta nuevos estudios para analizar si personas que residen en el área de El Paso podrían estar infectadas con T. cruzi sin saberlo, es decir, sin manifestar síntomas evidentes. Ese monitoreo permitirá dimensionar mejor el alcance real del problema y definir estrategias de control más precisas.

Si bien el Chagas fue históricamente una enfermedad concentrada en América Latina, la circulación del parásito en vectores dentro de Estados Unidos viene en aumento. Las autoridades sanitarias norteamericanas, incluido los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), recomiendan estar atentos a los síntomas, consultar ante dudas y reforzar las acciones de prevención, especialmente en regiones fronterizas y de clima cálido donde estos insectos encuentran condiciones favorables para reproducirse.

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