Preocupación por la caída en la vacunación antigripal en Argentina

NewsITe
La disminución en la vacunación antigripal encendió una alerta sanitaria en todo el país. Aunque las dosis se encuentran disponibles de forma gratuita desde marzo en el sistema público y a través de numerosas obras sociales, la adhesión viene en caída, especialmente entre las generaciones más jóvenes, lo que abre la puerta a un posible rebrote de gripe de magnitud.
El infectólogo Hugo Pizzi advirtió que, a diferencia de años anteriores, se observa un marcado desinterés por concurrir a los vacunatorios, tanto para protegerse de manera individual como para cumplir con el calendario de los chicos. Según explicó, este escenario ya derivó en situaciones judiciales en algunas provincias, donde se obliga a los adultos responsables a cumplir con la inmunización de sus hijos.
Uno de los puntos que más preocupa a los especialistas es la circulación de la cepa H3N2 subclado K, que en el último invierno europeo provocó cuadros severos incluso en personas jóvenes y sin enfermedades previas. Pizzi recordó que en varios países de Europa los sistemas sanitarios estuvieron bajo fuerte tensión y advirtió que Argentina podría atravesar una situación similar si la cobertura sigue siendo baja.
Quiénes deben vacunarse y por qué es clave la cobertura
El calendario oficial de vacunación establece la aplicación gratuita de la vacuna antigripal para niños de entre 6 meses y 2 años, mayores de 65 años, embarazadas, puérperas y personas con factores de riesgo, como enfermedades crónicas respiratorias o cardíacas, diabetes y obesidad, entre otras. Sin embargo, Pizzi insistió en que lo ideal sería que se vacune toda la población, precisamente para reforzar la protección comunitaria.
El especialista remarcó que muchas obras sociales y prepagas ampliaron la cobertura, entendiendo que resulta más económico financiar la inmunización que afrontar los costos de internaciones prolongadas o días de terapia intensiva. “Es preferible vacunar gratuitamente que pagar días de terapia intensiva”, subrayó, en línea con la mirada de economistas de la salud que destacan el impacto financiero de las enfermedades respiratorias graves.
Riesgo de perder la inmunidad de rebaño y avance de la Justicia
La caída en la vacunación antigripal se inscribe en una tendencia más amplia: el descenso de las coberturas del calendario obligatorio. Pizzi recordó que, al inicio de la pandemia de COVID-19, el índice de vacunación infantil rondaba el 90%, mientras que luego cayó al 70% y hoy hay inmunizaciones que apenas alcanzan el 50%. Esta baja amenaza con hacer retroceder logros históricos de la salud pública.
- Descenso sostenido de las coberturas por debajo de niveles seguros.
- Mayor exposición de grupos vulnerables a cuadros graves de gripe.
- Posible reaparición de brotes con impacto en internaciones y muertes.
- Intervención judicial para garantizar el cumplimiento del calendario.
“Podemos perder el efecto rebaño, y eso implica un riesgo directo para toda la población”, advirtió Pizzi, quien atribuyó el fenómeno a la desinformación y a la falta de conciencia sobre el valor de las vacunas.
En varias jurisdicciones ya se registran fallos que obligan a padres y madres a completar el esquema de vacunación de sus hijos, e incluso se contemplan multas y detenciones ante el incumplimiento. Frente a este panorama, el infectólogo llamó a aprovechar que la vacuna está disponible y a no demorar más la decisión. La gripe, recordó, se cobra cada año numerosas vidas, en especial entre adultos mayores y personas con patologías previas, por lo que la inmunización sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar complicaciones graves y reducir el impacto en el sistema de salud.

