El ministro de Seguridad nacional opinó sobre la agresión a su par bonaerense en un piquete de colectiveros. “La provincia es grande, no se arregla tan fácilmente. No estoy de acuerdo con las reacciones violentas”.

El ministro de Seguridad nacional, Aníbal Fernández, estaba en su despacho de la calle Gelly y Obes cuando vio por TV la agresión a Sergio Berni. En diálogo con Infobae, lo defendió: “Es una locura lo que le hicieron, lo rechazo enfáticamente, es un despropósito, ¿qué responsabilidad tiene él? Es una locura”.
Para Fernández, endilgarle la responsabilidad del crimen al ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires es injusto: “No le podés cargar un hecho determinado a una autoridad que reacciona en función de las capacidades que tiene. La Provincia es grande, no se arregla tan fácilmente. No estoy de acuerdo con las reacciones violentas, lo primero que hay que hacer es no aceptar que 20 tipos agredan así a un funcionario”.
Si bien los hechos de inseguridad son jurisdicción de las fuerzas de seguridad y la justicia locales y el Ministerio de Seguridad nacional no tiene injerencia en las investigaciones ni responsabilidad operativa, Aníbal manifestó su esperanza de que se detengan a los responsables del episodio que terminó con la muerte del chofer Daniel Barrientos. Pero se permitió dudar de que exista “algo raro” como dio a entender Berni en una conferencia de prensa desde el Hospital Churruca, donde lo atendieron tras la golpiza.
La última vez que hablaron Fernández y Berni fue ante la inminencia de la llegada de los campeones del mundo, en diciembre pasado, para aquel operativo fallido que tenía como finalidad original llevar a Messi y el resto de los héroes de Qatar desde Ezeiza hasta Casa Rosada.
“Lo llamé a Berni cinco veces. Y puse al Churruca a su disposición para que lo atiendan. Lo que sucedió fue una locura. Condeno rotundamente la agresión que sufrió, como haciéndolo responsable de la trágica muerte del chofer de colectivos. Tenemos que parar un poco la mano porque, a pesar de las diferencias, todos nos rompemos el lomo para poder tener seguridad y vivir tranquilos”.
Mas allá de los llamados a Berni y el apoyo ante la agresión, Aníbal Fernández aclaró un tema que viene con polémica: “Nunca desde Provincia me pidieron un sólo efectivo para reforzar la seguridad en el Conurbano”.
Trapitos al sol
El ministro de seguridad nacional volvió sobre las Fuerzas Federales en el Conurbano, un tema que generó un enfrentamiento con el gobernador Axel Kicillof y el propio Berni. Sucedió hace tres semanas, cuando Fernández anunció la creación de comando unificado con base en cinco municipios del Gran Buenos Aires.
El Gobernador se ofendió y le mandó una carta pidiendo explicaciones por el ninguneo al que, según él, lo sometió Aníbal Fernández. Berni aprovechó la controversia para recordarle viejos trapitos sucios a su par nacional.
Inclusive, el propio Berni se había quejado porque “hace tres años que venimos pidiendo la llegada de gendarmes y nunca nos dieron bola. Yo mismo le pedí a Alberto Fernández ni bien asumió que relancemos el Plan Centinela que había implementado cuando fui Secretario de Seguridad en el gobierno de Cristina. El Presidente me dijo que sí lo íbamos a hacer pero después nunca lo concretó”.
Ahora, Aníbal Fernández adelantó que ya están avanzadas las obras para construir cinco bases del comando unificado de respuesta rápida en Avellaneda, Tigre, La Matanza, Pilar y La Plata. “La semana que viene ya deberían empezar a verse los gendarmes en el Gran Buenos Aires. El objetivo, además de la presencia, es acudir lo más rápido posible ante algún hecho delictivo o sospecha como prevención”, señaló.
Si bien el ministro sigue sin confirmar cuántos gendarmes se designarán en el Conurbano, aseguró que “serán muchos, como para dar una solución al pedido vecinal de mayor presencia de efectivos”. Fuentes de las Fuerzas Armadas estimaron que habrá unos 5.000 nuevos gendarmes y personal de otros organismo de las fuerzas federales. “Se sumarán a los aproximadamente 2.000 que ya están trabajando en territorio bonaerense”.
En cuanto al pedido puntual de los choferes que de modo muy violenta se manifestaron este lunes y que terminó con la agresión a Berni, Fernández recordó: “Ya hay gendarmes que están vigilando los andenes y paradas de colectivos. Ahora vamos a reforzar esa presencia en los centros de transbordo”.
Como cierre, el ministro recordó cómo nació este plan para crear los comando unificados. “Fue en una reunión de principios de año. Estuvimos el Presidente, el jefe de gabinete de Provincia, Martín Insaurralde y yo. Allí, Alberto me encomendó dar algún tipo de solución a los pedidos de mayor presencia con efectivos federales. A raíz de eso armamos este plan de comando unificado. Pero no fue que nos pidieron más gendarmes ni ocho cuartos”.

