El último relevamiento de la Universidad de San Andrés mostró una baja en la aprobación de Milei y un fuerte deterioro del clima social. El desempleo y los salarios lideran las preocupaciones.

La aprobación del gobierno de Javier Milei registra una caída sostenida y se consolida un escenario de creciente malestar social. Así lo reflejó la última edición de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP), elaborada por el Laboratorio y Observatorio de la Opinión Pública (LOOP) de la Universidad de San Andrés.
El dato más contundente del informe indica que casi el 70% de los argentinos está disconforme con la marcha general del país. En paralelo, el respaldo al rumbo económico y político del oficialismo también retrocede: en marzo, la satisfacción cayó cinco puntos y se ubicó en el 28%, frente al 33% registrado previamente.
En esa misma línea, el nivel de insatisfacción alcanzó el 68%, lo que confirma una tendencia negativa en la percepción general. La encuesta muestra así un deterioro sostenido en el clima social, con un creciente distanciamiento entre el Gobierno y la ciudadanía.
Retroceso en la imagen presidencial y desgaste del oficialismo
La imagen del presidente Milei continúa en descenso. La aprobación de su gestión se ubicó en el 36%, tres puntos por debajo del mes anterior, mientras que la desaprobación llegó al 61%. Pese a esta caída, el estudio señala que el mandatario se mantiene en una posición intermedia en términos históricos: por debajo de Mauricio Macri en el mismo período de gobierno, pero por encima de Alberto Fernández.
El relevamiento también refleja una fuerte crisis de confianza en las instituciones. La satisfacción con el Poder Ejecutivo descendió al 26%, mientras que el Congreso sigue siendo el área más cuestionada: el Senado registra un 16% de aprobación y la Cámara de Diputados apenas alcanza el 15%.
En cuanto al oficialismo, el informe marca un desgaste en sus principales figuras. Manuel Adorni fue quien registró la mayor caída en imagen positiva, con nueve puntos menos y el diferencial más bajo del gabinete (-51%), seguido por Karina Milei (-50%).
Cambian las preocupaciones y crece el pesimismo social
El estudio también evidencia un cambio en las prioridades de la ciudadanía. El desempleo se posicionó como la principal preocupación, con el 40% de las menciones, seguido por los bajos salarios (39%) y la corrupción (38%). Además, la inflación reaparece como un tema relevante, con un 20%.
El clima social muestra un marcado pesimismo. Un 56% de los encuestados considera que el país está peor que hace un año, mientras que el 43% cree que la situación empeorará en los próximos doce meses, lo que refleja un aumento del desaliento en distintos sectores.
En términos políticos, todos los dirigentes evaluados presentan imagen negativa predominante. Entre quienes más cayeron se destacan el propio Milei (-4 puntos) y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich (-2 puntos).
La oposición capitaliza el desgaste
En este contexto, las figuras opositoras mejor posicionadas son Axel Kicillof, con un 31% de imagen positiva, y Myriam Bregman, con un 29%. Ambos concentran, junto a Cristina Fernández de Kirchner, el mayor respaldo entre quienes desaprueban la gestión nacional.
El relevamiento de abril configura así un escenario de ajuste de expectativas, en el que el deterioro económico —expresado en el empleo y los ingresos— desplaza otros ejes y comienza a impactar de lleno en la valoración del Gobierno.

