Argentina, primera en consumo de huevo y fuerte en carnes

NewsITe
Argentina atraviesa un replanteo de su perfil proteico: en 2025, el país se ubicó como líder mundial en consumo de huevos, con 398 unidades por habitante al año, y consolidó un fuerte consumo de carnes, que ronda los 118 kilos por persona entre bovina, aviar y porcina. El dato surge del “Informe Productivo 2025” de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia), que refleja una reactivación del sector cárnico y un rol central del huevo como proteína accesible.
Según Capia, en 2025 la producción de huevos creció 8,82% interanual y alcanzó los 18.970 millones de unidades, lo que equivale a unos 533 huevos por segundo. Para sostener ese salto, el parque productivo aumentó 8,68%, al pasar de 57,7 a 62,7 millones de gallinas ponedoras. La entidad destaca que el huevo sigue siendo una de las proteínas animales más completas, saludables y económicas, sin desperdicio y con buena relación calidad-precio para el consumidor.
El precio también acompañó esa mayor accesibilidad. El maple de 30 huevos, que representa casi dos kilos de producto, redujo su valor en más del 60% desde mayo: el productor pasó de cobrar cerca de $5.600 por maple en granja a menos de $3.500, pese a que los costos productivos aumentaron algo más del 40% en el mismo período. Este abaratamiento, en un contexto inflacionario, reforzó la presencia del huevo en la mesa argentina.
Carne bovina y el resurgir del consumo cárnico
La carne bovina también mostró señales de recuperación. El consumo per cápita se ubicó en 48,6 kilos por habitante en 2025, un incremento del 1,6% interanual. Aunque la cifra todavía está por debajo del promedio de los últimos cinco años, marca un quiebre respecto de períodos de caída, apalancado por una mejora general de la actividad económica y del poder adquisitivo de los salarios registrados.
El año se caracterizó por ser uno de reactivación para toda la cadena cárnica. De acuerdo con estimaciones sectoriales, el consumo total de carnes en Argentina se ubicó en torno a 113-114 kilos por habitante al año, impulsado por un crecimiento histórico en pollo y cerdo. La carne aviar alcanzó alrededor de 47 kilos per cápita, mientras que la porcina llegó a 18,4 kilos, ambos en niveles récord, en un contexto donde la carne vacuna continúa en proceso de recuperación.
Factores económicos y cambios en el menú
Las mejoras en el salario real desde el segundo trimestre de 2025 incidieron directamente en la demanda, pero la dinámica de precios también reconfiguró la dieta. El mayor precio relativo de la carne vacuna, traccionado por la demanda externa, favoreció el corrimiento hacia cortes de pollo y cerdo, más accesibles para el bolsillo. Aun así, los cortes vacunos registraron incrementos sostenidos de precios a lo largo del año, sin impedir que el consumo total cárnico se expandiera.
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señala que 2025 cerró con mejoras tanto en carnes como en lácteos, con un mercado doméstico que volvió a ganar protagonismo frente a la exportación. En ese marco, la combinación de proteínas animales –vacuna, aviar, porcina y huevo– se consolidó como pilar de la alimentación local, aunque no siempre responde a criterios nutricionales, sino principalmente a la capacidad de compra de los hogares.
Equilibrio proteico y recomendaciones nutricionales
Los especialistas recuerdan que la cantidad de proteína animal adecuada depende de variables como peso, altura y nivel de actividad física. Para un adulto promedio, se recomienda una ingesta diaria de entre 0,8 y 1 gramo de proteína por kilo de peso corporal, que puede elevarse a 1,6-2 g/kg/día en el caso de personas muy activas o deportistas. Lo ideal es distribuir el consumo proteico en todas las comidas, con porciones de 20 a 30 gramos cada vez.
Las fuentes sugeridas incluyen carnes magras, pescado, lácteos, huevos, legumbres, frutos secos y semillas, buscando variedad y moderación. Un punto clave es evitar excesos sostenidos, que pueden sobrecargar el funcionamiento renal, y acompañar una dieta rica en proteínas con una adecuada hidratación. En este contexto, el huevo se destaca como una opción de alta calidad biológica y bajo costo, mientras que el pollo y el cerdo se afianzan como alternativas a la carne vacuna tradicional.
“El huevo sigue siendo la proteína de origen animal más completa, saludable, económica, versátil, sin desperdicio y amigable al bolsillo del consumidor, un aliado de la salud, el medio ambiente y el bolsillo”, remarcaron desde Capia.
Con un liderazgo mundial en consumo de huevo y un nivel de ingesta de carnes que se ubica entre los más altos del planeta, Argentina enfrenta ahora el desafío de orientar ese potencial hacia patrones alimentarios más equilibrados, que combinen accesibilidad económica, diversidad de fuentes y criterios de salud pública.

