Argentina y Paraguay definen soberanía sobre 72 islas

Argentina y Paraguay afinan la demarcación en el río Paraguay

Vista aérea de islas en el río Paraguay

NewsITe

Argentina y Paraguay avanzan en un proceso técnico y diplomático clave para definir la soberanía de 72 islas ubicadas sobre el río Paraguay. Se trata de un trabajo silencioso, pero estratégico, que puede marcar el rumbo de futuras políticas de pesca, turismo e infraestructura fluvial en una de las zonas más sensibles de la frontera común.

El titular de la Comisión Nacional Demarcadora de Límites (CNDL) de Paraguay, Carlos José Fleitas Rodríguez, confirmó que equipos técnicos realizaron relevamientos en la zona mediante sobrevuelos con drones para determinar con precisión la distancia de cada isla respecto de las costas de ambos países. Todas las islas en análisis se encuentran deshabitadas, pero su definición jurídica tiene un alto peso para el ordenamiento territorial y económico.

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La atención está centrada especialmente en dos islas: Oliva y Yuquerí. Según explicó Fleitas Rodríguez, existen “criterios encontrados” con las autoridades argentinas sobre a qué país deberían pertenecer. El marco jurídico que guía la discusión es el tratado de límites firmado en 1876, que estableció como criterio principal la adyacencia: cada isla debe quedar bajo soberanía del Estado cuya costa se encuentre más próxima.

Fleitas Rodríguez brindó estas precisiones tras una reunión con el gobernador del departamento paraguayo de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón. Las islas Oliva y Yuquerí se ubican frente a la ciudad de Pilar, capital de ese distrito. Del lado argentino, el área que se ve directamente involucrada es el departamento Laishí, en la provincia de Formosa.

Un tema sensible, pero sin conflicto diplomático

Pese a la importancia estratégica del tema, el embajador paraguayo descartó que exista una puja diplomática abierta con la Argentina. Remarcó que se trata de una discusión “eminentemente técnica”, en la que deben ponderarse estudios históricos, antecedentes jurídicos y la evolución del propio curso del río, que con el paso del tiempo fue modificando la cercanía de algunas islas a una u otra costa.

El funcionario recordó que los cambios en la traza del río, sobre todo luego de grandes crecientes, alteran la relación de proximidad que se tomaba como referencia a fines del siglo XIX. De allí la relevancia de los estudios actuales con tecnología de drones y mediciones precisas, que permitirán consolidar una posición paraguaya a la hora de sentarse a la mesa con los equipos argentinos.

En paralelo, Fleitas Rodríguez destacó que la demarcación en los ríos Pilcomayo y Paraná ya fue completada entre ambos países, por lo que el tramo pendiente se concentra ahora en el río Paraguay. Expresó su expectativa de arribar a una “pronta solución”, apoyada en el actual clima de entendimiento entre los gobiernos de Javier Milei y Santiago Peña, que vienen de compartir la última cumbre del Mercosur en Foz do Iguaçu.

Antecedentes y complejidades en la frontera fluvial

Las relaciones bilaterales en materia fluvial se apoyan en los acuerdos de 1876 y en entendimientos complementarios firmados en 1945. Sin embargo, en el terreno suelen surgir tensiones operativas entre fuerzas de seguridad, como la Prefectura Naval Argentina y la Armada paraguaya, a partir de interpretaciones distintas sobre la jurisdicción de determinadas aguas o sectores insulares.

Uno de los episodios más recordados ocurrió en junio de 2023, cuando pescadores argentinos fueron abordados por marinos paraguayos en la isla Apipé, frente a la localidad correntina de Ituzaingó. En esa zona se da una situación particularmente compleja: las islas Apipé Grande y Apipé Chica pertenecen a la Argentina, pero el espejo de agua que las rodea se encuentra bajo jurisdicción paraguaya, una especie de “enclave” que suele generar roces.

Para graficar esta realidad, especialistas suelen apelar a una metáfora urbana: es como una sucursal del Banco Provincia emplazada en la ciudad de Buenos Aires, donde el interior del edificio responde a la jurisdicción bonaerense, pero la vereda y la calle pertenecen al ámbito porteño. Con las islas del río Paraguay sucede algo similar: el suelo puede estar bajo soberanía de un país y el agua circundante, bajo control del otro.

“Hay una gran armonía en las negociaciones y las relaciones bilaterales con nuestros pares argentinos. Buscamos criterios consensuados para elevar a las autoridades de cada país”, subrayó Carlos José Fleitas Rodríguez.

Mientras las comisiones técnicas avanzan en sus mediciones y estudios históricos, en Buenos Aires y Asunción se mira con atención el desenlace de estas definiciones. La forma en que se resuelva la soberanía de las 72 islas del río Paraguay sentará un precedente para la gestión futura de la frontera fluvial y pondrá a prueba, una vez más, la capacidad de ambos gobiernos para administrar sus diferencias dentro de un marco de cooperación y diálogo.

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