Arroyo Salgado renovó sus críticas y habló de un “magnicidio”

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La jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, volvió a agitar el debate en torno a la muerte del fiscal Alberto Nisman con una serie de declaraciones de fuerte impacto político e institucional. Durante un almuerzo del Rotary Club de Buenos Aires, realizado en el Hotel Libertador, la magistrada reiteró que se trató de un “magnicidio” y sugirió la existencia de vínculos entre presuntos partícipes del hecho, sectores de inteligencia y la empresa Yacimientos Carboníferos Río Turbio.
Frente a un auditorio integrado por empresarios, profesionales y dirigentes, Arroyo Salgado cuestionó con dureza el funcionamiento de las instituciones en la Argentina y afirmó que la corrupción en el país es “estructural”, al entender que atraviesa a los tres poderes del Estado. En ese contexto, apuntó a la necesidad de reformar los organismos de control y de revisar el rol de los servicios de inteligencia.
La jueza definió al Consejo de la Magistratura como un “elefante burocrático” y consideró que debería haber más jueces y fiscales sometidos a juicio político y eventualmente removidos de sus cargos. Según relató, la falta de sanciones efectivas y de controles adecuados contribuye a consolidar un sistema que, a su criterio, desalienta la independencia judicial.
Hipótesis sobre vínculos con inteligencia y Río Turbio
Durante la ronda de preguntas, sobre el final de su exposición, a Arroyo Salgado le consultaron si mantenía expectativas sobre el avance de la investigación por la muerte de Nisman, ocurrida en enero de 2015, pocas horas antes de que el fiscal ampliara su denuncia contra la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner por el memorándum con Irán.
La magistrada se mostró escéptica respecto de la posibilidad de conocer quiénes serían los responsables intelectuales del hecho. “Difícilmente se llegue a determinar quiénes son los responsables detrás de este magnicidio”, sostuvo. Sin embargo, dejó abierta una pista al aludir a presuntos partícipes con contactos en los servicios de inteligencia que, según dijo, actualmente tendrían “vínculos en empresas vinculadas a todo el desarrollo en Río Turbio y con funcionarios públicos del actual gobierno”.
Cuestionamientos al sistema institucional
Las declaraciones de Arroyo Salgado generaron sorpresa entre los presentes, que reaccionaron con aplausos ante algunos de los tramos más duros de su discurso. La jueza insistió en la necesidad de fortalecer la transparencia y subrayó que sin una Justicia independiente no es posible garantizar el esclarecimiento de causas sensibles como la de Nisman.
- Señaló que la corrupción es “estructural” y alcanza a los tres poderes del Estado.
- Calificó al Consejo de la Magistratura como un “elefante burocrático”.
- Pidió más juicios políticos a magistrados y fiscales que no cumplen con sus funciones.
- Planteó nexos entre presuntos partícipes del caso Nisman, inteligencia y el complejo de Río Turbio.
“Difícilmente se llegue a determinar quiénes son los responsables detrás de este magnicidio”, afirmó Arroyo Salgado, al ser consultada sobre las expectativas en la causa por la muerte de Nisman.
Al cierre, la jueza evitó brindar más precisiones sobre las personas o ámbitos a los que aludió, pero sus palabras reavivaron las discusiones sobre el rol de los servicios de inteligencia, el funcionamiento de la Justicia y el impacto de estos factores en investigaciones de alto voltaje político. La causa por la muerte de Alberto Nisman continúa siendo uno de los expedientes más sensibles y controvertidos de la Argentina democrática.

