Los bombardeos alcanzaron edificios residenciales en Dnipro y otras regiones, mientras continúan los rescates y se intensifican los enfrentamientos con drones en ambos territorios

Un ataque ruso a gran escala contra Ucrania dejó al menos siete personas muertas durante la noche, en una ofensiva que impactó con fuerza en varias ciudades del país. Cinco de las víctimas fatales se registraron en Dnipro, donde un edificio de apartamentos fue alcanzado directamente, provocando derrumbes y dejando personas atrapadas bajo los escombros.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, informó que el ataque se extendió “prácticamente toda la noche”, mientras los equipos de emergencia continuaban con las tareas de rescate durante la mañana del sábado. Según reportó la BBC News, las operaciones se concentraban en encontrar sobrevivientes entre los restos del edificio afectado en Dnipro.
Durante la ofensiva, se detectaron drones rusos cerca de la frontera con Rumanía, lo que motivó el despliegue de aviones británicos desde bases en ese país. Sin embargo, el Ministerio de Defensa del Reino Unido desmintió versiones iniciales que indicaban que dichas aeronaves habían derribado drones enemigos.
En paralelo, Ucrania llevó a cabo ataques con drones de largo alcance en territorio ruso. En la ciudad de Ekaterimburgo, ubicada a casi 1.600 kilómetros de la frontera, un ataque impactó en un edificio y dejó seis personas heridas. Asimismo, en Cheliábinsk, autoridades locales informaron que lograron interceptar drones dirigidos contra una instalación industrial.
Intensificación del conflicto y dudas sobre avances territoriales
Los bombardeos rusos también afectaron otras regiones ucranianas. En Cherníhiv, al norte del país, murieron dos personas, mientras que las ciudades de Odesa y Járkov también fueron blanco de misiles y drones. Las autoridades ucranianas señalaron que lograron repeler la mayoría de los más de 600 drones lanzados durante el ataque, uno de los mayores en los últimos días.
Zelensky sostuvo que la estrategia militar rusa se mantiene sin cambios. “Las tácticas de los rusos no han cambiado: drones de ataque, misiles de crucero y una cantidad significativa de proyectiles balísticos”, expresó. Además, afirmó que los objetivos principales continúan siendo infraestructuras civiles, incluyendo edificios residenciales, centrales energéticas y empresas.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso informó haber derribado 127 drones en distintas regiones del país. También aseguró haber tomado el control de la aldea de Bochkove, en la región de Járkov. Sin embargo, las autoridades ucranianas no confirmaron esa versión y la BBC News indicó que no pudo verificar de manera independiente ese avance.
En medio del ataque, el Ministerio de Defensa de Rumania reportó la caída de un objeto en su territorio cercano a la frontera con Ucrania, lo que abrió una investigación. La cartera también aclaró que los aviones británicos desplegados no ingresaron en el espacio aéreo ucraniano ni derribaron drones, descartando así un incidente militar directo.
El conflicto continúa en un contexto de negociaciones de paz estancadas. En ese marco, Zelensky mantiene gestiones internacionales para fortalecer el respaldo a Ucrania. El viernes, el mandatario se reunió con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, con quien analizó la cooperación en defensa aérea y producción militar.
El acercamiento entre ambos países responde también al creciente interés de las naciones del Golfo en la experiencia ucraniana en el uso de drones, tras recientes ataques en la región. Mientras tanto, sobre el terreno, la guerra mantiene su intensidad con ofensivas simultáneas y sin señales claras de desescalada en el corto plazo.

