El ataque ocurrió en la ruta Panamericana, en el departamento del Cauca. Las autoridades investigan la posible participación de disidencias de las FARC en medio de una escalada de violencia en la región.

Un violento atentado sacudió este sábado por la tarde al suroccidente de Colombia, cuando un artefacto explosivo impactó contra un colectivo que circulaba por la ruta Panamericana, en el municipio de Cajibío, departamento del Cauca. El ataque dejó al menos siete personas muertas y más de 20 heridas, varias de ellas en estado crítico.
Según informaron las autoridades, la bomba —colocada dentro de un cilindro metálico— cayó sobre el vehículo de transporte público en el sector conocido como El Túnel, un tramo clave de la carretera que conecta las ciudades de Cali y Popayán. La explosión también afectó el camino, generando una escena de destrucción generalizada.
Las primeras imágenes difundidas tras el ataque muestran el colectivo con el techo completamente destruido, los vidrios estallados y parte de su estructura colapsada. En el lugar también se observaban restos del pavimento levantado y fragmentos del artefacto explosivo, evidencia de la magnitud de la detonación.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, confirmó la cantidad de víctimas fatales y expresó su pesar por lo ocurrido. “Es una tragedia que nos desgarra como departamento y enluta profundamente a nuestras familias. No hay palabras suficientes para el dolor que hoy sentimos”, afirmó. Además, calificó el hecho como un acto de violencia indiscriminada contra la población civil.
De acuerdo con testimonios de conductores que transitaban por la zona, el atentado habría sido precedido por movimientos sospechosos en la ruta. Horas antes de la explosión, hombres armados habrían bloqueado el paso atravesando vehículos en la calzada, entre ellos un camión y otro transporte público.
En ese contexto, testigos denunciaron que los atacantes realizaron pintadas con referencias a grupos disidentes de las FARC, lo que refuerza la hipótesis de un ataque planificado. El hecho se produce en medio de una creciente ola de violencia en el departamento del Cauca, una región históricamente atravesada por el conflicto armado.
En los últimos días, se registraron episodios similares en localidades cercanas como El Tambo, Caloto, Popayán, Guachené, Mercaderes y Miranda, lo que evidencia una escalada sostenida de ataques en la zona.
Frente a este escenario, Guzmán reclamó una respuesta urgente del Gobierno nacional y advirtió sobre el colapso del sistema sanitario. “Nuestra red hospitalaria está colapsada, la situación en la ruta Panamericana es incierta y la Fuerza Pública permanece desplegada enfrentando esta arremetida criminal”, sostuvo.

