Las muertes de Adriana Miriam Velázquez (52) y su hija, Mariana Belén Bustos (25) conmueven a la ciudad de Bahía Blanca. Si bien la investigación está en marcha, la hipótesis de doble femicidio se afirma día a día.

Aunque todavía no está confirmado que las muertes de Adriana Miriam Velázquez (52) y su hija, Mariana Belén Bustos (25), hayan sido resultado de un doble homicidio o femicidio, a 36 horas del descubrimiento del hecho en el barrio Thompson de Bahía Blanca las sospechas apuntan hacia esa posibilidad.
La conclusión pericial, según refleja La Nueva, no arrojó resultados concluyentes debido al estado de los cuerpos (que aparecieron en medio de un incendio -con dos focos- en su casa de Santa Fe 2.332), pero trascendió que no presentarían signos violentos visibles (al menos disparos).
De todas maneras, los investigadores quieren ser cautos en este aspecto y esperar los estudios complementarios -que van a demorar algunos días- para tratar de encontrar luz por el doble deceso, que causó conmoción en el barrio Thompson porque ambas mujeres eran muy queridas.
La causa, a cargo del fiscal Jorge Viego, tiene algunos puntos que se esclarecieron y otros que todavía no se pudieron dilucidar:
La investigación de las muertes

EL DÍA DEL HECHO
A partir de testimonios y registros, los investigadores establecieron que el martes, cerca de las 18.40, un hombre robusto llegó en moto roja a la casa de Miriam. El visitante, al parecer conocido por la mujer, permaneció allí hasta poco después de las 23, cuando fue visto alejándose en dirección a la calle 1810.
Minutos más tarde, los vecinos detectaron humo saliendo de las habitaciones. Entre las 20 y las 21, Mariana llegó al domicilio tras visitar a una amiga en avenida Alem al 1500. Los peritos consideran que la joven pudo haberse topado con algo inesperado o que, en ese momento, se desencadenó la situación fatal.
UN HOMBRE TRANQUILO
Una vecina vio entrar al motociclista y otro testigo lo observó salir más de cuatro horas después, cerca de las 23, con el casco a medio colocar y un comportamiento tranquilo. “Dicen que sacó la moto, le puso el pie de apoyo, cerró la puerta de la reja y luego se retiró”, relató un lugareño. Ninguno de los testigos lo conocía.
Miriam, viuda, usaba aplicaciones de citas y mantenía vínculos ocasionales, según confirmaron familiares y allegados. Aunque no se descarta un posible robo, no se registraron faltantes visibles en la vivienda.
LA MOTO DE MARIANA
El combustible de la moto de Mariana Bustos habría sido utilizado para provocar el incendio. Vecinos señalaron que la joven nunca dejaba la moto en el living, sino en el garaje, como hacía habitualmente. Los investigadores creen que pudo haber sido obligada a ingresarla o que el motociclista lo hizo una vez que ella ya estaba reducida.
TRES PLATOS Y UNA SOSPECHA
Durante la inspección, los peritos hallaron tres platos servidos sobre la mesa, listos para la cena. Se presume que podrían haber sido dispuestos para la madre, la hija y el visitante. Considerando el horario en que ingresó el hombre, los indicios sugieren que el ataque no habría sido inmediato.
DETONACIÓN Y REGISTROS
Una cámara de seguridad cercana registró un sonido de detonación a las 22.33 del martes. Algunos vecinos especularon con un disparo, aunque también pudo deberse al fuego o provenir de otra vivienda.
El celular de Miriam, aún apagado y sin rastrear, podría aportar información clave. Los peritos analizan sus perfiles en plataformas de citas para identificar sus últimos contactos. También revisan registros fílmicos de cámaras ubicadas a unos 300 metros, en la zona de Thompson y 1810, frente al mercado de frutas y verduras.
HIPÓTESIS DESCARTADA
En los primeros días de la investigación, surgió la versión de un hombre llamado “Diego” con quien Miriam mantenía un vínculo esporádico. Sin embargo, esa línea fue descartada: se trata de una persona de contextura delgada y baja estatura, distinta a la del visitante visto en la casa.
SIN ANTECEDENTES DE VIOLENCIA
Ni Miriam ni su hija Mariana habían realizado denuncias por amenazas o violencia. Los vecinos, que mantenían una relación cercana con ambas desde el fallecimiento de David –el padre de familia–, aseguraron desconocer conflictos recientes. Mariana había regresado a vivir con su madre pocos días antes del hecho y, según allegados, planeaba retomar su relación de pareja.
AVANCE DE LA INVESTIGACIÓN
La causa está bajo la dirección del fiscal Viego y cuenta con la intervención de la DDI y casi toda la Policía de San Nicolás. Los equipos trabajan intensamente para esclarecer lo ocurrido y determinar el rol del motociclista, cuya identidad continúa siendo un misterio.

