Pese a la presencia de un patrullero en forma fija, desconocidos abrieron fuego desde un auto contra la fachada del predio del multimedios, en la zona oeste, y escaparon. Un disparo impactó contra la garita de la portería. Encontraron al menos ocho vainas servidas

Por segunda vez en el mismo mes, atacaron a tiros el frente del predio de Televisión Litoral, donde funciona Canal 3, Radio 2, FM Vida, Frecuencia Plus y el diario digital Rosario3.com. En esta oportunidad, los gatilleros realizaron ocho disparos desde un auto rojo, posiblemente un Fiat Palio rojo, que posteriormente fue hallado incendiado en Vía Honda, en la zona sudoeste de Rosario. Al momento de la agresión había personal policial haciendo de custodia fija por el anterior atentado que había ocurrido el pasado 12 de diciembre. Minutos después, balearon a pie un establecimiento penitenciario situado en 27 de Febrero al 7800, en el extremo oeste.

La balacera ocurrió pasadas las 21.30, cuando salía del predio el personal periodístico y técnico que había realizado el programa Telenoche Rosario, el noticiero nocturno de la ciudad. No hubo personas lesionadas, pero sí quedaron visibles los impactos de los proyectiles en parte de la mampostería de los postes del frente del canal.
Aún hay más
Pocos minutos antes y también después del hecho se produjo la salida de numerosos empleados de la empresa, mientras que en la garita de la puerta se encontraba el personal que trabaja allí durante las 24 horas. Un balazo pegó a centímetros de una ventana de vidrio y otro en un portón de reja.
Por su parte, tres agentes que estaban en el patrullero fijo que se dispuso tras el ataque anterior se resguardaron en el vehículo ante la ráfaga de tiros e inmediatamente después reportaron lo sucedido para activar el procedimiento de rigor.
Con ataques institucionales de este tipo, los agresores se aseguran la visibilización de sus mensajes. Sin embargo, no se encontró esta vez ningún papel como ocurrió el pasado 12 de diciembre, cuando además de las detonaciones de arma de fuego dejaron una amenaza contra narcos condenados y presos.
En concreto, aquel escrito apuntaba a Esteban Alvarado, Claudio Javier Morocho Mansilla y el clan Funes para que “dejen de trabajar con los fiscales”. Caso contrario, se advirtió por entonces, “vamos a matar a un policía todos los días”.

