El Barcelona cuestiona decisiones clave y el uso del VAR en el 0-2 por la ida de los cuartos de final de la Champions League.

El FC Barcelona evalúa presentar una protesta formal ante la UEFA por la actuación del árbitro István Kovács en la derrota 0-2 frente al Atlético de Madrid, por la ida de los cuartos de final de la Champions League.
El malestar en el club catalán no solo apunta al resultado, sino también a decisiones arbitrales que consideran determinantes en el desarrollo del encuentro.
Críticas al VAR y una mano no sancionada
Tras el partido, el entrenador Hansi Flick cuestionó el uso del VAR en una jugada del primer tiempo. En Barcelona sostienen que hubo criterios dispares, ya que algunas acciones fueron revisadas y otras no.
Uno de los principales reclamos está vinculado a una mano de Marc Pubill dentro del área del Atlético, luego de un pase del arquero argentino Juan Musso. En el club interpretaron que el balón estaba en juego, por lo que correspondía sancionar penal y expulsión.
Sin embargo, ni el árbitro ni el VAR intervinieron y el juego continuó. Desde Barcelona remarcaron que situaciones similares no fueron sancionadas en otros partidos del torneo, como en el cruce entre Arsenal y Bayern Munich.
Expulsión de Cubarsí y otras decisiones cuestionadas
Otra acción que generó malestar fue la expulsión de Pau Cubarsí a los 44 minutos del primer tiempo, tras una infracción sobre Giuliano Simeone cuando avanzaba hacia el arco.
En primera instancia, Kovács mostró tarjeta amarilla, pero tras revisar la jugada en el VAR cambió su decisión y sancionó roja directa.
En el conjunto catalán cuestionan el contraste entre esa revisión y la falta de intervención en la jugada de la mano. Además, consideran que Koke debió ser expulsado por doble amarilla tras una infracción sobre Lamine Yamal.
Posible protesta formal ante la UEFA
Según entienden en el club, esas decisiones pudieron influir en el desarrollo del partido antes de la expulsión del defensor. La acumulación de situaciones incrementó el malestar tras la derrota, que dejó al equipo en una posición complicada de cara a la revancha.
En este contexto, la dirigencia analiza elevar una queja formal ante la UEFA, en medio de una nueva polémica arbitral en una instancia decisiva de la Champions League.

