Bolivia ajusta tarifas de combustibles en medio de una crisis económica

NewsITe
El Gobierno de Bolivia, encabezado por el presidente Rodrigo Paz, decretó la Emergencia Económica, Financiera, Energética y Social y anunció un fuerte reajuste en los precios de los combustibles, en un intento por frenar la crisis de reservas, la escasez de divisas y los problemas de abastecimiento que afectan al país.
La medida, instrumentada a través del denominado “Decreto por la Patria”, otorga nuevas facultades al Estado para intervenir con mayor rapidez en los mercados energéticos, recomponer ingresos fiscales y garantizar el suministro interno de naftas y diésel. El paquete incluye también decisiones de corte social para amortiguar el impacto del aumento sobre los sectores más vulnerables.
Recomposición de tarifas y contención social
Junto al anuncio del decreto, el Ejecutivo detalló un esquema de compensación social que contempla una suba del salario mínimo y el refuerzo de programas de asistencia ya existentes. Según se indicó, el salario básico pasa de 2.750 a 3.300 bolivianos, lo que implica un incremento del 20%.
Además, se dispuso el aumento de la Renta Dignidad —prestación destinada a adultos mayores—, la creación de un Programa Extraordinario de Protección y Equidad y la continuidad, hasta al menos 2026, del Bono Juancito Pinto, política clave de apoyo a estudiantes para combatir la deserción escolar.
Nuevos precios de combustibles
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinacelli, fue el encargado de informar las nuevas tarifas de referencia para naftas y diésel. El ajuste implica subas significativas con el objetivo de reducir distorsiones de precios internos y aliviar el peso de los subsidios energéticos sobre las cuentas públicas.
Detalles de los aumentos anunciados
- Gasolina especial: pasa de 3,74 a 6,96 bolivianos por litro.
- Diésel: sube de 3,72 a 9,80 bolivianos por litro.
- Gasolina premium: aumenta de 7,22 a 11,00 bolivianos por litro.
De acuerdo con la administración de Paz, la corrección de precios permitirá generar recursos fiscales adicionales que se repartirán en partes iguales entre el Gobierno central y los gobiernos subnacionales. Estos fondos se destinarán a reforzar inversiones en salud, educación e infraestructura, con la intención de mostrar que el ajuste energético vendrá acompañado de obra pública y políticas de desarrollo.
Reservas en baja y reformas estructurales
Al presentar el paquete, el presidente describió un escenario crítico, con reservas internacionales agotadas, dificultades para acceder a dólares, presión inflacionaria y tensiones en la cadena de abastecimiento de combustibles. En ese contexto, el Gobierno planteó la necesidad de encarar reformas estructurales que exceden el corto plazo.
Medidas económicas de más largo plazo
- Incentivos a la inversión privada con garantías de seguridad jurídica.
- Aplicación del silencio administrativo positivo para agilizar trámites y proyectos.
- Un plan de repatriación de capitales con alícuota impositiva cero para atraer divisas.
Con este conjunto de decisiones, la administración de Rodrigo Paz busca iniciar una etapa de “reconstrucción económica”, recomponer la oferta de energía y, al mismo tiempo, contener el impacto social del ajuste en los combustibles.
El rumbo económico abierto por el Decreto por la Patria será seguido de cerca tanto por la oposición política como por los sectores productivos, mientras la población siente de manera directa el impacto de las nuevas tarifas en el costo de vida.

