En plena celebración de los carnavales, Brasil se ve afectado por una ola de calor extremo. Se prevé que la sensación térmica supere los 60° en varias regiones del país.

Brasil atraviesa una intensa ola de calor que coincide con la celebración del Carnaval, una de las festividades más multitudinarias del país. Las autoridades meteorológicas han emitido alertas ante la posibilidad de que la sensación térmica supere los 60°C en algunas regiones, lo que supone un riesgo significativo para la población.
Según el Instituto Nacional de Meteorología (Inmet), este lunes 17 de febrero, en Río de Janeiro, la temperatura podría alcanzar los 40°C, pero con una humedad del 80%, la sensación térmica podría elevarse hasta los 62,7°C. Esta cifra sería la más alta registrada en la ciudad desde marzo de 2024, cuando en Guaratiba se reportó una sensación térmica de 62,3°C.
Los estados más afectados por esta ola de calor incluyen Río de Janeiro, Río Grande do Sul, Minas Gerais, Bahía, Pernambuco y Piauí. En Río Grande do Sul, la situación ha obligado a suspender las clases en más de 2.000 escuelas debido a la falta de infraestructura adecuada para enfrentar las altas temperaturas.
Factores que agravan el calor extremo
Los especialistas señalan que el calor en Río de Janeiro es resultado de varios factores combinados. Wallace Menezes, profesor de meteorología de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), explicó que la ciudad actúa como una “isla de calor urbana” debido a la presencia de asfalto, la emisión de gases de vehículos e industrias y la concentración de edificios. Además, el relieve montañoso favorece la retención del calor, intensificando el fenómeno.
Otro factor clave es el aumento de la temperatura del océano Atlántico, lo que genera brisas cálidas en lugar de refrescantes. Asimismo, Río de Janeiro atraviesa un período con precipitaciones muy por debajo de lo habitual, recibiendo apenas entre un 33% y un 40% de las lluvias esperadas.
Riesgos para la salud y recomendaciones
Las autoridades sanitarias han advertido sobre los riesgos que esta ola de calor representa para la salud, especialmente para niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes. Gislani Mateus, de la Secretaría de Salud, explicó que el cuerpo humano comienza a sufrir cuando la temperatura ambiental supera los 36,5°C, y con la alta humedad, el riesgo de golpes de calor se incrementa considerablemente.
Para evitar complicaciones, los expertos recomiendan mantenerse hidratado, evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 y las 16:00 horas, usar ropa ligera y fresca, y permanecer en lugares ventilados siempre que sea posible. Además, aconsejan reducir el consumo de bebidas alcohólicas, ya que pueden contribuir a la deshidratación.
A pesar de las altas temperaturas, el Carnaval sigue en marcha en diversas ciudades, con autoridades instando a la población y turistas a tomar precauciones para disfrutar de las festividades sin riesgos para la salud.

