CABA obliga a choferes de Uber, Cabify y DiDi a sacar licencia profesional

NewsITe
Un fallo de la Justicia porteña modificó de manera profunda el esquema bajo el que operan los choferes de aplicaciones como Uber, Cabify y DiDi en la Ciudad de Buenos Aires. A partir de esta resolución, quienes presten servicios a través de estas plataformas deberán contar con licencia de conducir profesional y seguros específicos para el transporte de pasajeros, requisitos que hasta ahora no eran exigidos de forma sistemática.
La decisión fue adoptada por la Sala II de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo, a partir de una presentación del Sindicato de Peones de Taxis. Los jueces entendieron que las apps no pueden seguir funcionando en un “vacío legal” y que, en los hechos, brindan un servicio de transporte de pasajeros que debe someterse a las mismas reglas que taxis y remises.
En lo concreto, miles de conductores que hasta hoy trabajaban con una licencia común tendrán que adecuarse a un esquema más estricto de habilitaciones y controles si quieren continuar operando dentro de la Ciudad. La Cámara dejó en claro que, mientras no exista una normativa específica para estas plataformas, se les aplicarán las exigencias ya vigentes para el resto del sector.
Los nuevos requisitos para seguir manejando con apps
Según consta en el fallo, los choferes que ofrezcan viajes mediante Uber, Cabify o DiDi en CABA deberán reunir, entre otras, las siguientes condiciones básicas:
- Obtener una licencia de conducir de carácter profesional, similar a la que se exige a taxistas y remiseros.
- Contratar seguros especiales para transporte de pasajeros, con coberturas diferenciadas respecto del seguro automotor particular.
- Garantizar protección para pasajeros, conductor y terceros, incluyendo responsabilidad civil ampliada.
- Superar controles de habilitación y cumplir inspecciones equiparables a las del servicio de taxi y remís.
- Adecuarse a eventuales regulaciones que dicte la Ciudad de Buenos Aires para plataformas de movilidad.
Los magistrados Mariana Díaz, Fernando Enrique Juan Lima y Marcelo López Alfonsín sostuvieron que estas empresas integran un “servicio global de transporte” y no pueden ser consideradas meras intermediarias tecnológicas. Para respaldar su argumento, citaron precedentes del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que ya se pronunció en sentido similar respecto de Uber.
Críticas al Gobierno porteño y cambios impositivos
El fallo también cuestiona el accionar del Gobierno de la Ciudad, al que responsabiliza por haber permitido durante años una “apariencia de regularidad” en la actividad de las apps. Según la resolución, mientras se calificaba a Uber como servicio clandestino, se autorizaba su publicidad en el espacio público y no se avanzaba con controles efectivos.
Además de fijar nuevas obligaciones para los conductores, la Justicia encomendó al Ejecutivo porteño que impulse medidas para cobrar impuestos locales a las empresas de transporte por aplicación y que lleve adelante campañas informativas para alertar a los usuarios sobre posibles riesgos en materia de seguros y licencias.
La Cámara advirtió que no puede sostenerse un esquema en el que un sector soporta mayores costos y exigencias, mientras otro compite sin obligaciones equivalentes dentro del mismo mercado de transporte urbano.
Hasta que la regulación se unifique, el Gobierno porteño tampoco podrá cobrar ciertos aranceles administrativos a los taxistas vinculados a licencias y trámites de operación, una manera de atenuar la asimetría con las plataformas. La discusión por el estatus legal de Uber, Cabify y DiDi suma así un nuevo capítulo, con fuerte impacto sobre el trabajo cotidiano de los choferes y sobre el futuro del sistema de movilidad en la Ciudad de Buenos Aires.

