Caen las ventas tradicionales y el comercio online lidera el consumo en Argentina

Mientras el consumo masivo sigue en retroceso, el comercio electrónico se consolida como el único canal en expansión. El fenómeno ya impacta en el empleo, la cantidad de locales y la dinámica de las pymes.

El consumo en Argentina atraviesa un escenario de fuerte contraste, con caídas sostenidas en los canales tradicionales y un crecimiento acelerado en las ventas online. Mientras supermercados, mayoristas y comercios barriales registran retrocesos, el comercio electrónico se expande a tasas que superan ampliamente la inflación.

De acuerdo con datos relevados por iProfesional, el consumo masivo cayó 5,1% interanual en marzo y acumuló así su tercer mes consecutivo en baja. En el primer trimestre, la retracción fue del 3,1%, en un contexto marcado por el reordenamiento del gasto familiar, influido por factores estacionales como vacaciones y el inicio del ciclo lectivo.

La caída fue generalizada en casi todos los canales físicos. Los mayoristas retrocedieron 8,8%, los supermercados un 7%, los autoservicios independientes un 5,1% y los almacenes y kioscos un 4,5%. Solo dos segmentos escaparon a esa tendencia: las farmacias, con una leve suba del 0,9%, y el comercio electrónico, que creció 34,3% interanual.

Dentro del canal digital, las categorías que más avanzaron fueron los productos impulsivos, con una suba del 53,6%, seguidos por bebidas alcohólicas (45,6%), alimentos (44,9%) y productos para desayuno y merienda (36,6%). Según indicaron fuentes del sector a iProfesional, “el comercio electrónico viene creciendo desde la pandemia ininterrumpidamente”.

A pesar de este crecimiento, el canal online aún representa una porción menor del total del consumo, aunque gana participación de forma constante. La expansión se apoya en nuevas plataformas, mejoras logísticas y cambios en los hábitos de compra.

El avance del e-commerce y las importaciones redefine el mapa comercial

El crecimiento del comercio electrónico no se limita al mercado interno. También se potencia con el auge de las compras en el exterior mediante sistemas puerta a puerta, que alcanzaron niveles cercanos a máximos históricos.

Según datos del INDEC, las importaciones vía courier totalizaron u$s103 millones en marzo, el valor más alto para ese mes y el segundo registro más elevado en la serie histórica. El incremento fue del 123,1% interanual y consolidó una tendencia de fuerte expansión.

En paralelo, el Estudio Anual de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) reveló que el e-commerce creció 55% en 2025, superando ampliamente la inflación. Dentro de ese universo, las compras en el exterior aumentaron un 270% respecto del año anterior, impulsadas por la apertura del mercado y la irrupción de nuevas plataformas globales.

Este cambio en los hábitos de consumo ya genera efectos visibles en el entramado comercial. Uno de los más notorios es el aumento de locales vacíos en las principales zonas comerciales. Un relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios indicó que en el bimestre enero-febrero de 2026 hubo 284 locales en venta, alquiler o cerrados en la Ciudad de Buenos Aires.

La cifra representa un aumento del 38,5% interanual y del 43,4% en comparación con el bimestre previo. En particular, los locales en alquiler crecieron 158,8% frente al mismo período del año anterior, reflejando la dificultad de sostener la actividad comercial tradicional.

Este fenómeno se vincula directamente con la migración del consumo hacia el canal digital y con la pérdida de rentabilidad en los negocios físicos, que enfrentan mayores costos y menor demanda.

Impacto en el empleo y señales de alerta en las pymes

El deterioro del consumo y la transformación del comercio también impactan en el empleo. El sector comercial se ubica entre los más afectados por la pérdida de puestos de trabajo en los últimos años.

Datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo muestran que entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 desaparecieron 21.938 empresas con personal registrado, lo que equivale a un promedio de 30 cierres diarios. Solo en noviembre de 2025 se perdieron 892 empleadores.

Entre los sectores más golpeados se encuentran el transporte y almacenamiento, el comercio mayorista y minorista, los servicios inmobiliarios y la industria manufacturera. En términos porcentuales, el transporte lidera la caída con una contracción del 13,3%.

En este contexto, el mercado laboral también muestra signos de deterioro. El INDEC informó que la desocupación alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, el nivel más alto para ese período desde 2020. A su vez, la informalidad laboral se ubicó en el 43%.

Las pymes, en tanto, enfrentan un escenario de creciente incertidumbre. Según una encuesta del IAE Business School, casi el 50% de los empresarios evalúa reducir personal en los próximos seis meses. En detalle, el 31,1% considera probable aplicar recortes y el 18,5% ya tomó esa decisión.

“El dato más relevante de esta medición es el cambio en la dinámica del empleo”, explicó Guillermo Fraile, responsable del relevamiento. “Por primera vez vemos que una proporción significativa de pymes empieza a evaluar reducir su dotación”.

La tendencia se refleja también en los hechos: el 41,9% de las empresas redujo personal en el último semestre. Al mismo tiempo, más del 70% de las pymes asegura tener dificultades para cubrir puestos por falta de perfiles adecuados.

De este modo, el consumo en Argentina configura un escenario dual: mientras los canales tradicionales pierden terreno, el comercio digital crece con fuerza y redefine el mapa económico, con consecuencias directas sobre el empleo, la actividad y la estructura productiva.

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