Salud refuerza el monitoreo de enfermedades crónicas en el país

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El Ministerio de Salud de la Nación dispuso una actualización clave del Manual de Normas y Procedimientos de Vigilancia y Control de Eventos de Notificación Obligatoria (ENO), el documento que orienta cómo se realiza la vigilancia epidemiológica en todo el país. Por primera vez, el cáncer y la enfermedad renal crónica (ERC) pasan a formar parte del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, lo que permitirá un seguimiento más preciso de estas patologías y una mejor planificación de políticas públicas.
De acuerdo con información oficial, la incorporación del cáncer como evento de notificación obligatoria permitirá articular y sistematizar los datos que ya se generan en distintos registros especializados: el Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino (ROHA), el Registro Institucional de Tumores de Argentina (RITA) y los Registros de Cáncer de Base Poblacional (RCBP). Integrar estas fuentes en un sistema nacional unificado facilitará la detección de patrones de incidencia y mortalidad y contribuirá a ordenar la red asistencial oncológica en todo el territorio.
En la actualidad, el cáncer es la principal causa de muerte por enfermedad entre los 5 y los 59 años, y la segunda causa de muerte en la población general. Los cambios demográficos y epidemiológicos de las últimas décadas incrementaron su frecuencia y su impacto en el sistema sanitario. Con la inclusión en el SNVS, se busca contar con información más robusta para diseñar y evaluar políticas de prevención, diagnóstico oportuno, acceso a tratamientos y seguimiento de pacientes.
La enfermedad renal crónica, otro foco de atención creciente
La enfermedad renal crónica, una patología no transmisible que muchas veces se desarrolla de manera silenciosa, también será monitoreada a través del sistema nacional de vigilancia en todos sus estadios. Su avance sostenido en Argentina y en el mundo está asociado al envejecimiento poblacional y al aumento de enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial y la obesidad, factores de riesgo que se expandieron en las últimas décadas.
Con la incorporación de la ERC al sistema de vigilancia, el objetivo oficial es mejorar la identificación temprana y el seguimiento de las personas afectadas, en especial de quienes cursan etapas avanzadas de la enfermedad. Esto permitirá fortalecer las estrategias de abordaje poblacional, anticipar necesidades de diálisis y trasplantes, y planificar de manera más eficiente los recursos sanitarios, desde la atención primaria hasta los servicios de alta complejidad.
Un manual actualizado para 152 eventos de notificación
La nueva edición del Manual de Normas y Procedimientos no solo suma al cáncer y a la ERC, sino que también actualiza las definiciones de caso, las modalidades de vigilancia y los criterios de notificación de 152 eventos, agrupados en 21 subcategorías priorizadas. El trabajo fue realizado en forma conjunta por equipos técnicos del Ministerio de Salud de la Nación, autoridades sanitarias provinciales, laboratorios y referentes jurisdiccionales de las 24 provincias.
- Revisión integral de las definiciones de caso para adecuarlas a la evidencia científica más reciente.
- Actualización de las modalidades de vigilancia y de los criterios de notificación obligatoria.
- Participación de todas las jurisdicciones, garantizando una mirada federal del sistema de salud.
Según destacan desde la cartera sanitaria, contar con un manual actualizado resulta estratégico para adaptar la vigilancia epidemiológica frente a la aparición de nuevas enfermedades y a cambios en la situación sanitaria del país, como ocurrió con la pandemia de COVID-19 y otros brotes recientes.
Desde su rol de rectoría, el Ministerio de Salud busca fortalecer las capacidades del sistema sanitario para detectar y monitorear los principales problemas de salud que afectan a la población y generar información basada en evidencia para la toma de decisiones.
Con estas modificaciones, la Argentina apunta a consolidar un sistema de vigilancia más integrador, capaz de abarcar tanto enfermedades transmisibles como crónicas no transmisibles de alto impacto, y de orientar políticas públicas que mejoren la prevención, el acceso al diagnóstico y la calidad de atención en todo el territorio nacional.

