La familia de Ángel rechaza versiones sobre un “giro” en la investigación

NewsITe
El abogado querellante de la familia de Ángel López, el niño de Comodoro Rivadavia que murió tras recibir múltiples golpes en la cabeza, cuestionó con dureza las versiones que señalan un presunto cambio en la causa judicial. En diálogo con Radio Rivadavia, Roberto Castillo advirtió que se intenta “distorsionar” el alcance del informe histopatológico y remarcó que la hipótesis central de la acusación se mantiene intacta.
Castillo explicó que la autopsia determinó que la muerte del menor se produjo por un edema cerebral provocado por 22 golpes en la cabeza. En paralelo, el estudio histopatológico detectó la presencia de una neumonía, pero, según el letrado, ese hallazgo “no excluye de ningún modo la responsabilidad penal” de los imputados, sino que incluso podría agravarla, ya que se trataría de una enfermedad preexistente o derivada del cuadro posterior a las agresiones.
“No entiendo cómo algunos medios hablan de un giro inesperado que podría dejar en libertad a estos dos asesinos”, expresó el abogado, al denunciar un tratamiento mediático que, a su criterio, banaliza la violencia ejercida sobre el niño y genera confusión en la opinión pública. Subrayó que ningún informe técnico descarta los golpes como causa determinante del fallecimiento.
Neumonía, responsabilidad penal y debate pericial
De acuerdo con la reconstrucción que realiza la querella, existen dos escenarios posibles sobre la neumonía detectada: que se tratara de una afección previa al ataque o que se haya desarrollado como consecuencia del grave cuadro neurológico y clínico posterior a las agresiones. En ambos supuestos, sostuvo Castillo, la obligación de resguardar la vida del niño se mantuvo intacta y la violencia ejercida se vuelve aún más reprochable.
El abogado indicó que la documentación clínica incorporada al expediente demostraría que, al momento de la atención médica, el niño no presentaba complicaciones respiratorias severas que justificaran poner en duda la incidencia de los golpes. Para la querella, el eje de la investigación debe seguir siendo la brutalidad del ataque y la cadena de omisiones institucionales que rodearon al caso.
Críticas a peritajes y presuntas irregularidades institucionales
En la entrevista, Castillo también apuntó contra el rol de una psicóloga que intervino en la causa y cuya formación profesional, según afirmó, está bajo revisión por parte de la parte acusadora. El letrado cuestionó informes socioambientales que, a su entender, minimizaron señales de alarma que ya existían sobre la situación de vulnerabilidad del niño.
- La querella investiga presuntas inconsistencias en los antecedentes académicos de la profesional interviniente.
- Se cuestiona el contenido de los informes socioambientales y su impacto en las decisiones judiciales previas.
- Se analiza la actuación de distintos funcionarios por posible incumplimiento de deberes.
Castillo relató que el padre de Ángel había mostrado videos donde el niño manifestaba “terror” hacia su madre, y denunció que esa información no fue tomada con la seriedad necesaria. A partir de esos elementos, anticipó la presentación de pedidos formales de investigación sobre jueces, funcionarios y técnicos intervinientes en el expediente.
“Hay una cadena de responsabilidades. No solo están los autores materiales, también hay funcionarios que no observaron cumplir con la normativa vigente”, remarcó el abogado querellante.
El letrado también criticó la filtración parcial del informe histopatológico a la prensa, lo que generó un fuerte impacto emocional en la familia, que se enteró por los medios de interpretaciones que, según la querella, distorsionan la causa. Castillo insistió en que la muerte de Ángel fue consecuencia directa de los golpes recibidos y reclamó que la Justicia avance con firmeza sobre todas las responsabilidades penales e institucionales que rodean el caso.

