Los defensores de Molinari hablaron tras el choque que dejó grave a Bastian

NewsITe
Los abogados de Manuel Molinari, el conductor de la camioneta que protagonizó el choque en el que resultó gravemente herido Bastian en Pinamar, aseguraron que su defendido se encuentra “angustiado” por lo ocurrido y que está a disposición de la familia del menor. El hecho reavivó el debate sobre la seguridad en las zonas de circulación de vehículos 4×4 y UTV en la costa atlántica bonaerense.
Florencia Durán y Sebastián Riglos, representantes legales de Molinari, participaron del programa Vamos Rivadavia, emitido por Radio Rivadavia AM 630, donde detallaron cómo atraviesa el conductor las horas posteriores al siniestro vial. “Después del hecho lamentable, Manuel se encuentra bastante angustiado y estuvo todo el tiempo con la familia y a disposición”, señalaron, en diálogo con la emisora.
Los letrados también se refirieron a la pericia mecánica que estaba prevista para este viernes a las 11 en Pinamar, clave para determinar las responsabilidades en el choque frontal entre la camioneta y el UTV en el que viajaba Bastian. Según explicaron, la diligencia finalmente fue suspendida por la ausencia de peritos oficiales en el lugar.
Pericia suspendida y cuestionamientos al funcionamiento de la Justicia
“Acabamos de venir de la pericia mecánica fijada a las 11 horas. Estamos a dos cuadras de donde se iba a realizar, pero se acaba de suspender. Es un problema estructural qué pasa con la Justicia, llegamos al peritaje y no había peritos”, relataron Durán y Riglos, al cuestionar el funcionamiento del sistema judicial en este tipo de investigaciones.
Los abogados afirmaron que sin la presencia de un perito oficial que garantice transparencia e imparcialidad resultaba imposible avanzar con el procedimiento técnico. “Si no hay un perito oficial, era imposible. Por la UTV había tres personas. Nosotros sin perito pedimos una nueva fecha”, añadieron, dejando en evidencia la importancia de la prueba pericial para reconstruir la dinámica del siniestro.
Los descargos de la defensa: niegan picadas y detallan el contexto del choque
En otro tramo de la entrevista, los representantes de Molinari desestimaron versiones que lo ubicaban participando de supuestas picadas en la zona conocida como la “Olla”, un sector de médanos y caminos de arena muy frecuentado por vehículos todoterreno. “No fue ni a la Olla ni a participar de ninguna picada, fue a una playa y se retiraba en camioneta, y en una de las dunas pierde de vista al UTV y se produce el impacto de frente”, sostuvieron.
De acuerdo con el relato de la defensa, Molinari asegura que avanzaba “a paso de hombre” y que no registró que el otro vehículo circulara a gran velocidad. “Se dio el impacto y salieron todos lastimados. El choque es frontal”, insistieron los abogados, marcando así su postura frente a las hipótesis de una conducción temeraria.
- El hecho ocurrió en un predio conocido como la “Frontera”, zona de tránsito habitual de camionetas y UTV.
- Según la defensa, el UTV involucrado es un vehículo deportivo “altamente seguro”.
- En el rodado viajaban cinco personas en cuatro plazas, por lo que faltaba un cinturón de seguridad.
- El ingreso y egreso al sector está custodiado por personal de la Policía bonaerense.
Los abogados describieron además que el predio pertenece a una familia tradicional de Pinamar y se encuentra en una situación intermedia entre lo público y lo privado, un punto que suele generar discusiones sobre la responsabilidad en el control del tránsito de este tipo de rodados.
“Molinari estaba en condiciones de retirarse a Junín pero se quedó en Pinamar para monitorear la situación”, remarcaron sus abogados, al destacar la voluntad de su defendido de colaborar con la investigación y acompañar la evolución de las víctimas.
Mientras avanza la causa y se reprograma la pericia mecánica, el caso mantiene en vilo a la comunidad de Pinamar y a la región, en plena temporada de verano. El siniestro vuelve a poner bajo la lupa el uso recreativo de camionetas y UTV en zonas de playas y médanos, así como la necesidad de controles más estrictos para prevenir nuevos episodios trágicos.

