El médico, conocedor de los padecimientos de Maradona, había sugerido que no se lo operara urgentemente y que no era recomendable la internación domiciliaria.

Este martes se desarrollará una nueva audiencia por el juicio que trata de esclarecer la muerte de Diego Armando Maradona, ocurrida el 25 de noviembre del 2020.
En ese marco, hoy declarará Mario Schiter, el médico clínico que acompañó al diez durante varios años de la década del noventa, en su internación en Cuba y, fue quien desestimó la internación domiciliaria de Maradona en sus últimos días.
En el proceso que quedó nulo, el profesional había atestiguado que el paciente padecía de afecciones cardíacas, consumo problemático y tenía dificultad para poder sostener los tratamientos, por lo que era difícil la internación domiciliaria, la cual se desarrolló luego de su operación del hematoma subdural. “Llevarlo a la casa me parecía, al menos, arriesgado”, sostuvo.
Además, se sentarán frente al Tribunal otros dos doctores: Marcos Correa y Óscar Alberto Franco, quienes participaron de la atención de Maradona en el sanatorio Ipensa de La Plata el 2 de noviembre del 2020, días previos a la intervención.
Correa es médico clínico y Franco es cardiólogo, ambos lo evaluaron cuando ingresó con un deterioro físico y habían asegurado que Diego no necesitaba una cirugía de urgencia, sino que podía esperar.
Al contrario de lo que ellos predicaban, Leopoldo Luque decidió intervenir a Maradona y llevarlo luego a una casa, donde terminó falleciendo días después.

