El exarquero José Luis Chilavert volvió a quedar en el centro de la escena tras responder a los cuestionamientos del belga, con declaraciones sobre su vida personal, la realidad de Bélgica y una descalificación futbolística.

José Luis Chilavert volvió a quedar envuelto en una fuerte controversia pública luego de realizar nuevas declaraciones que generaron repercusión internacional. Sus dichos surgieron como respuesta a los cuestionamientos del arquero del Real Madrid, Thibaut Courtois, quien había repudiado expresiones previas del exVélez.
El exarquero paraguayo no solo insistió con su postura, sino que elevó el tono del conflicto al referirse a la vida privada del belga, opinar sobre la situación social de Bélgica y cerrar su intervención con una descalificación futbolística, al definirlo como “un arquero normal”.
El origen del conflicto y las primeras declaraciones
La polémica se inició cuando Chilavert intentó defender a Gianluca Prestianni tras el cruce con Vinicius Jr. en el partido de ida de los playoffs de la Champions League. En ese contexto, el exarquero apuntó contra Kylian Mbappé con una referencia directa a su vida privada y a sus elecciones personales de pareja, con un tinte claramente homófobo.
A partir de esos dichos, Courtois manifestó públicamente su rechazo. Lejos de dar marcha atrás, Chilavert utilizó el espacio mediático para responderle de manera directa al arquero belga.
La réplica contra Courtois y el episodio con De Bruyne
“Quiero aprovechar el espacio que me dan porque mi colega Courtois habló en conferencia de prensa sobre mis dichos respecto de Mbappé y dijo que eran lamentables. Lamentable es él que le sacó la novia a su compañero Kevin De Bruyne”, lanzó Chilavert.
El conflicto entre Kevin De Bruyne y Courtois se remonta a los años 2012 y 2013, cuando el mediocampista descubrió que su entonces pareja, Caroline Lijnen, habría mantenido una relación con el arquero mientras él se encontraba concentrado. El episodio provocó una ruptura total del vínculo personal entre ambos futbolistas y dejó una marca que se prolongó en el tiempo.
Con los años, esa situación se transformó en uno de los focos de tensión dentro de la Selección de Bélgica, especialmente durante el ciclo de la denominada Generación Dorada. Aunque no hubo sanciones ni enfrentamientos públicos directos, la distancia entre ambos y el clima interno del plantel quedaron expuestos en distintos momentos.
Dichos sobre Bélgica y acusaciones discriminatorias
En su descargo, Chilavert también se refirió a la situación social del país europeo. “Le quiero decir a Courtois que Bélgica está tomada por musulmanes, que ellos avalan, dónde le pegan y matan a las mujeres”, expresó.
La frase fue interpretada como una generalización de carácter discriminatorio, al vincular religión, inmigración y criminalidad sin sustento estadístico ni contextual, y se inscribe dentro del estilo confrontativo que históricamente caracterizó al exarquero.
La descalificación futbolística y el cierre del cruce
Chilavert cerró su intervención con una crítica estrictamente deportiva hacia Courtois. “Le digo a Courtois que se anime a jugar con los pies, que se anime a salir del área… porque realmente es un arquero normal”, afirmó.
La comparación funciona de manera implícita con su propio estilo de juego, marcado por salir del área, participar en la salida y ejecutar tiros libres y penales. Al calificar al belga como “un arquero normal”, buscó restarle jerarquía a su figura internacional.
El contexto deportivo de la serie
En el plano futbolístico, la serie quedó abierta tras el triunfo 1-0 del Real Madrid como visitante y se definirá en el partido de vuelta en el estadio Santiago Bernabéu. Sin Gianluca Prestianni, Benfica se prepara para uno de los encuentros más exigentes de su temporada, mientras el equipo español asumirá la responsabilidad de cerrar la clasificación ante su público.

