El nuevo ajuste autorizado por la Provincia se suma al incremento de abril y vuelve a impactar en los aranceles. En la ciudad, los valores del nivel primario parten desde los $80.000 y podrían escalar aún más según el aporte estatal.

Las cuotas de los colegios privados volverán a aumentar en mayo en la provincia de Buenos Aires tras la autorización de un nuevo ajuste del 3,5%, que se suma al incremento promedio del 6,5% aplicado en abril. En San Nicolás, donde los valores ya superaban los $200.000 en algunos casos, la actualización impactará directamente en el costo final que deben afrontar las familias.
El esquema fue definido por las autoridades bonaerenses en conjunto con los parámetros establecidos para los establecimientos que reciben aporte estatal. Según informó la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (Aiepa), el aumento responde a la necesidad de recomponer ingresos frente a la suba sostenida de costos operativos y salariales.
Con los valores vigentes desde abril, en San Nicolás las cuotas del nivel primario promedian los $80.000, aunque existen instituciones que ya superan los $200.000 mensuales, especialmente aquellas con menor nivel de subvención estatal o con servicios extracurriculares no cubiertos.
A partir de la nueva suba del 3,5% autorizada para mayo, ese esquema se actualizará nuevamente. De manera estimada, una cuota promedio de $80.000 pasará a ubicarse en torno a los $82.800, mientras que los aranceles más altos, que rondaban los $200.000, podrían superar los $207.000. Estos valores son orientativos y varían según el nivel educativo, el porcentaje de aporte estatal y las características de cada institución.
Un sistema condicionado por costos y subsidios estatales
El nuevo cuadro arancelario se enmarca en un sistema donde la mayoría de los colegios privados bonaerenses recibe algún tipo de subsidio estatal para el pago de salarios docentes. Según datos de Aiepa, cerca del 70% de los establecimientos cuentan con este tipo de asistencia, lo que limita su capacidad de fijar aumentos sin autorización oficial.
En la provincia de Buenos Aires funcionan alrededor de 4.800 instituciones educativas con aporte estatal. En estos casos, el financiamiento público puede cubrir entre el 40% y el 100% de los sueldos docentes, mientras que los gastos de mantenimiento, servicios y funcionamiento quedan a cargo de cada colegio.
El secretario ejecutivo de Aiepa, Martín Zurita, explicó que “las adecuaciones se dan en un contexto difícil para el financiamiento de la educación de gestión privada. Hay muchos costos fijos que aumentaron en estos últimos meses, además de los salarios docentes de los cuales una parte se hace cargo el Estado. Pero hay otros costos que los afrontan las instituciones”.
El directivo también advirtió que el sector arrastra desequilibrios financieros vinculados al incremento de tarifas y a la caída de la matrícula en los últimos años. Según precisó, el sistema registró una disminución de unos 300.000 alumnos en todo el país en los últimos cuatro años, lo que redujo los ingresos de muchas instituciones.
A esto se suma el aumento de la morosidad en el pago de cuotas y la necesidad de recurrir a financiamiento externo para sostener el funcionamiento. En ese contexto, los ajustes autorizados buscan evitar un mayor deterioro del sistema, aunque continúan trasladando presión sobre la economía de las familias.
En San Nicolás, este escenario se refleja en una amplia dispersión de valores, donde el nivel de subvención estatal y la oferta educativa determinan diferencias significativas en los aranceles. Con la nueva suba de mayo, la tendencia marca una continuidad en el incremento de las cuotas a lo largo del ciclo lectivo 2026.

